pamplona. Unas 40.000 personas sufren en Navarra problemas graves de baja visión y unas 130.000 están en riesgo de padecer dificultades visuales. Las causas principales son la diabetes, que provoca retinopatía, y la degeneración macular asociada a la edad, un patología que, según advirtieron desde la Asociación Retina Navarra, puede triplicarse en una década debido al envejecimiento de la población. Estas dos enfermedades, sumadas al glaucoma, afectan en la Comunidad Foral a más de 37.000 personas. Además, el 80% de la población utiliza gafas, ya sea de forma continuada o para la realización de determinadas actividades, informaron desde la asociación con motivo de la celebración, mañana, de la festividad de Santa Lucía, patrona de los invidentes.
"La diabetes, primera causa de problemas visuales entre las personas de 25 a 45 años, es una enfermedad característica de sociedades desarrolladas y la degeneración macular asociada a la edad es un problema que aparece con el envejecimiento", explica el jefe del Oftalmología del Complejo Hospitalario de Navarra, José Andonegui, sobre el previsible aumento de estas enfermedades en la Comunidad Foral. Este experto apostó por adoptar medidas preventivas en el caso de la diabetes -la degeneración macular es más difícil de atajar-, como realizar un revisión anual a todos los enfermos.
Para apoyar a las personas con discapacidad visual, la ONCE, que adelantó a ayer la celebración de su patrona, dedicó el pasado año 601.000 euros a acción social, "especialmente a educación, empleo, rehabilitación, tecnología accesible, eliminación de barreras y solidaridad con otras discapacidades", explicó el jefe de Servicios Sociales de la ONCE, Juan Julián Muñoz. La organización cuenta en la Comunidad Foral con 748 afiliados, 41 de ellos se incorporaron el pasado año tras perder la vista a causa de enfermedades, accidentes de trabajo, de tráfico, etc.
Las ventas de la ONCE alcanzaron en Navarra los 18,4 millones de euros en 2009, cuantía dedicada íntegramente a la acción social, pero la institución alerta de una caída del 6% durante este año. Muñoz atribuye este descenso a la crisis, al juego ilegal y la falta de regulación de las apuestas en Internet. El jefe de Servicios Sociales se muestra preocupado por el futuro inmediato ya que los cambios en el sector de juego, que ha crecido exponencialmente, pueden complicar el futuro inmediato, sobre todo si se tiene en cuenta que de la ONCE y su Fundación dependen 1.093 empleos en Navarra, el 88% de ellos ocupados por personas discapacitadas. Muñoz subraya que los operadores externos que han irrumpido en la Red facturan sin pasar por las arcas públicas y reclama garantías para el modelo de la ONCE. "Que nos dejen dar más premios y se haga una ley de juego", reclama.