pamplona. La Asociación de Consumidores de Navarra Irache ha querido aprovechar la temporada de compras navideñas para advertir a los ciudadanos sobre el aumento del uso de tarjetas revolving, que ofrecen crédito para que el consumidor pueda afrontar el pago de determinadas compras mediante cuotas mensuales más asumibles, ya que, en su opinión, "incitan a un mayor gasto". Además, según destacó esta asociación, en muchas ocasiones los consumidores no son conscientes de los altos intereses o comisiones que conllevan. De hecho, en los últimos meses "se han multiplicado" las quejas enviadas a Irache por el pago de intereses y comisiones que los consumiores desconocían.

En la difícil coyuntura económica actual, según explicó esta asociación, algunas entidades "han aumentado la oferta de estas tarjetas bancarias, que ofrecen crédito para que los ciudadanos puedan mantener su nivel de consumo, aún sin contar con el dinero en efectivo necesario". Para mantener el crédito, según apunta Irache, el consumidor "debe ir pagando a la entidad cuotas mensuales a las que hay que sumar el interés u otras comisiones determinadas en el contratado de adquisición de la tarjeta, que puede superar el 20%".

Por esta razón, la Asociación de Consumidores Irache advierte de que "el consumidor ha de asegurarse de que no tendrá problemas de liquidez, puesto que de retrasarse en el pago de las cuotas, los intereses se pueden disparar". Finalmente, este colectivo aconseja estudiar las condiciones, especialmente a los intereses y comisiones existentes, y sopesar otras opciones para afrontar la compra. "El consumidor tiene que valorar si, efectivamente, piensa que es la opción más conveniente", apostilló la asociación.

pagar 130 euros de más Por otra parte, la Asociación de Consumidores Irache ofreció algunos casos que le han llegado a su oficina. Uno de ellos, según expone, es el de una pareja que quiso comprar una cámara de fotos de 519 euros. "En el establecimiento le ofrecieron una financiación que, en realidad, llevaba consigo la contratación de una tarjeta revolving con unos intereses del 26%", explica Irache, para añadir "los asociados enviaron un fax para echar atrás la financiación pero, ante la falta de respuesta de la financiera acudieron a Irache desde donde consiguió la anulación de la tarjeta mediante el pago al contado del coste de la cámara. De esta forma, esta pareja pudo ahorrarse los 130 euros de más que les hubiese costado de haber seguido con la tarjeta revolving.

Otros afectados, según relata Irache, compraron una televisión por más de 600 euros y, dado que su situación económica no era holgada, "decidieron aceptar el pago a plazos que les ofrecieron en el establecimiento". Cuando realizaron las cuentas y "se dieron cuenta de que habían pagado casi 120 euros de más". Cuando acudieron a la asociación comprobaron que habían firmado un contrato de financiación mediante una tarjeta en el que se aplicaba un interés del 20%.