itziar Roldán, una niña de 12 años de sexto de Primaria, anda por la calle cuando de pronto, en esta escena figurada, encuentra a un hombre desvanecido en el suelo. Se acerca a él y, como ayer recibió un curso sobre reanimación y masajes cardiorespiratorios en el colegio, sabe cómo actuar. Primero se acerca a él y le pregunta si se encuentra bien. No hay respuesta. Acerca el oído al rostro del hombre. Comprueba que no hay respiración. Inmediatamente llama al 112 e indica que hay una persona inconsciente y sin respiración en la calle. Mientras viene la ambulancia, Itziar procede a aplicarle un masaje cardiorespiratorio. Su intervención podría haber sido vital. El cerebro de cualquier persona, sea hombre o mujer, puede sufrir daños si el riego de la sangre se detiene durante más de cuatro minutos. El masaje que Itziar le realiza mientras llega la ambulancia podría evitarle posibles daños cerebrales tras su recuperación. Amén de que podría haberle salvado la vida.
Con este fin, Diego Reyero Díez, profesional de la uvi-móvil de Bomberos, Natalia Álvarez, radióloga, y Antonio de la Iglesia, cabo del parque de bomberos de Cordovilla, impartieron dos sesiones a sendos grupos de alumnos de 6º de Primaria del colegio Maristas. La iniciativa partió de estas tres personas, con hijos en dicho centro educativo, con el objetivo final de "formar generaciones de personas que sean capaces de aplicar masajes cardiovasculares", explicó Diego Reyero.
Por el momento, esta iniciativa es pionera en Navarra, aunque en el centro de salud de Aoiz se está desarrollando una iniciativa parecida. Lo que buscan ambas campañas es llamar la atención e informar que con dos horas de formación, lo que han durado estos cursos que únicamente han ocupado una clase de Educación física, se puede enseñar al alumnado a salvar vidas hoy y mañana. Pues lo que han aprendido, lo recordarán cuando sean adultos.
Al ritmo de lady gaga
A cien "revoluciones" por minuto
"¿Conocéis la canción de Lady Gaga, la de Poker face?, pues a ese ritmo hay que realizar las comprensiones en el masaje cardiovascular", enseñó Diego Reyes a la clase de 6ºC de Primaria. Pero antes, recordó que lo primero que hay que hacer es comprobar si está consciente y respira. Seguido, hay que llamar al 112. En el masaje, hay que presionar con fuerza pero sólo con la parte inferior de la palma. Hay que tener cuidado, eso sí, con realizarlas sobre una superficie dura. En una cama, por ejemplo, no tendría efecto.
Tras las treinta comprensiones al ritmo de Lady Gaga, le siguen dos respiraciones boca a boca. "¿Y si es una chica?", espetó durante la explicación una alumna. "Da igual", respondió Reyero y explicó cómo insuflar aire "dos veces en menos de cinco segundos, levemente hasta que el pecho se eleve". "Cansa mucho, el torax está muy duro", relató Jorge Aramendía, de 10 años. "A mí me molesta la mano de tanto hacer fuerza", añadió Alberto Cuns, de once años. Pero ambos aseguraron que lo explicarían en casa y que les parecía importante haberlo aprendido.
Porque el objetivo de este curso es doble. Primero, que los niños sepan cómo actuar en estas situaciones. Y segundo, que actúen como transmisores de estos conocimientos en sus casas, con la familia. Por eso mismo, los padres participarán mediante una encuesta que tendrán que responder para ver si los niños les han explicado lo aprendido.
El año que viene, Maristas repetirá experiencia y sumará a los alumnos de 4º de la ESO. Aunque "lo ideal sería formar a los profesores y que todos los colegios impartieran una clase sobre soporte vital básico", concluyó Diego Reyero. Una nueva asignatura: Cómo salvar una vida.