pamplona. La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia (TSJN) ha confirmado la multa de 6.000 euros impuesta en primera instancia a un vecino de Peralta por llevar a cabo una construcción en terreno rústico sin disponer de la correspondientes licencias. Al respecto determina que "no hubo error, sino actuación fraudulenta de mala fe y en flagrante vulneración legal" por parte del recurrente.

La Sala desestima así el recurso contra la Orden foral del consejero de Vivienda y Ordenación del Territorio que consideraba ilegal la construcción realizada en una parcela de Peralta y le condenaba a la "restauración del orden infringido" y al pago de una multa que ascendía a 6.000 euros. Según la sentencia, en el terreno se habían construido dos edificaciones de unos 150 metros cuadrados en total, destinadas a perrera, almacenamiento de piensos y alojamiento de animales como gallinas, conejos, patos y palomas.

En su demanda, el recurrente alegaba que lo construido en ese terreno rústico de alta productividad agrícola era "el desarrollo de un derecho dimanante" de tres licencias municipales que aportaba y que lo realizado por él fue permitido "con el consentimiento tácito de la Administración local, que tenía cabal conocimiento de lo acaecido", aseguraba.

Sin embargo, el tribunal del TSJN señala que las tres licencias aportadas por el recurrente eran para el cerramiento de la parcela, la instalación de un invernadero y la de un corral doméstico, con la advertencia expresa en las tres de no realizar ninguna actividad constructiva. Por todo ello, los magistrados concluyes que se ha infringido el orden urbanístico vigente y confirman la multa de 6.000 euros impuesta por el Gobierno de Navarra.