pamplona. La meningitis y la sepsis no son unas enfermedades a las que haya que temer por el número de afectados, pero sí por las graves consecuencias que pueden ocasionar, entre ellas la muerte del paciente o secuelas permanentes como amputaciones, daños cerebrales o sordera. Además, la meningitis y la sepsis atacan fundamentalmente a niños menores de cinco años y a jóvenes de entre 15 y 24 años. El 80% de los casos los presentan colectivos de dichas edades. Para luchar contra la enfermedad, la mejor opción es un diagnóstico precoz y eficiente. De hecho, los expertos calculan que el 75% de las muertes podrían evitarse si se ingresa a tiempo en el hospital.
El problema de estas enfermedades es que sus síntomas se asemejan a los de una gripe común. Fiebre, dolor de cabeza y muscular... Sin embargo, tanto la sepsis como la meningitis suelen presentar unas manchas de color rojizo por el tronco, denominadas petequias.
En cuanto al número de afectados, en el Estado se producen unos 1.200 casos anuales de meningitis y sepsis. De todos ellos, alrededor de 200 personas fallecen por estas enfermedades, y otras trescientas sufren secuelas graves como las anteriormente mencionadas.
Estos datos los expusieron ayer, en una conferencia sobre la meningitis y la sepsis, Elena Moya, directora de expansión de la Fundación Irene Megías contra la meningitis; y Pilar García, presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Navarra. En el acto, anunciarion igualmente la firma de un convenio de colaboración para difundir información sobre la enfermedad y promover la investigación.
En la conferencia explicaron que la meningitis es una enfermedad causada, la mayoría de las veces, por un virus. En estos casos, prácticamente el 100% se recuperan plenamente sin sufrir secuela alguna. Sin embargo, tras esta enfermedad puede estar también un meningococo, una bacteria infecciosa. En estas ocasiones, y en las situaciones más graves, el enfermo puede llegar a fallecer en 24 horas. Se trata, evidentemente, de los casos extremos y que también son los que más probabilidades presentan de dejar secuelas. En Navarra, el año pasado se produjeron 19 contagios de este tipo de meningitis.
Otro de los problemas radica en la prevención. Ya existe una vacuna eficaz contra la meningitis de tipo A. Sin embargo, en el caso de los meningococos, estos mutan constantemente, lo que dificulta el poder hallar una vacuna eficaz.