pamplona. El consejero de Presidencia, Justicia e Interior, Javier Caballero, y el jefe de la Policía Foral, Alfonso Fernández, aprovecharon ayer el acto de toma de posesión de 109 nuevos agentes para criticar las movilizaciones realizadas por el colectivo durante los dos últimos meses en contra de la modificación de la Ley de Policías de Navarra. Ambos demandaron a los funcionarios respeto para las instituciones democráticas y para sus representantes, en alusión a las protestas realizadas en contra de los parlamentarios de UPN y PSN, partidos que pactaron la polémica reforma en el Parlamento foral.
Fernández fue el primero en dirigirse a los nuevos policías, a los que pidió "ejemplaridad" en el seguimiento de los principios éticos que dirigen la labor policial, porque "la Policía jamás puede ser un problema para el ciudadano, sus legítimos representantes o sus instituciones". Al respecto, destacó la "absoluta neutralidad política" que debe observar cualquier funcionario policial, porque "la burla de los principios que conforman nuestro código ético, incluso utilizando pretextos del supuesto ejercicio de determinados derechos, ejercidos con presión, coacción, falta de respeto o amenaza, aunque encubiertos, desnaturaliza la personalidad jurídica que el policía debe tener".
En este sentido, el jefe de la Policía Foral advirtió que "quien está intentando hacer cumplir la ley, no puede mantener dudas en su aplicación, ni en su interpretación y, en todo caso, debe exponerlas o encauzarlas conforme a los procedimientos que la propia ley le permite". "No es admisible en un régimen de libertades y derechos la actitud de profesionales policiales que recurren, en la presentación de sus demandas, al ejercicio abusivo de acciones que interfieren en el normal desenvolvimiento de las instituciones o a medidas de presión dirigidas a cualquier poder, institución o grupo público de representación de los ciudadanos, faltando con ello a la lealtad que normativamente le es exigida". "Flaco favor se hace con tales actuaciones a la propia democracia", dijo.
representantes de la autoridad Javier Caballero ahondó en el mismo discurso al afirmar durante su intervención que "la condición de representantes de la autoridad pública" obliga a los policías "más que a nadie, a ser sumamente respetuosos con las instituciones democráticas", ya que son las que "legitiman su función" y, por tanto, también están obligados a ser "sumamente respetuosos con quienes representan en ellas a los ciudadanos".
El consejero recordó que las policías de Navarra son "organizaciones de carácter civil, pero son organizaciones jerarquizadas. Por ello, sus miembros, sin menoscabo de los derechos que les asisten de acuerdo con su estatuto personal, en sus actuaciones están sujetos a los principios de jerarquía y subordinación, lo que conlleva la obediencia debida a las órdenes que reciban de sus superiores".