El Tribunal Supremo (TS) ha concedido una pensión de viudedad permanente a una mujer cuyo cónyuge -con el que convivió durante más de 16 años- falleció veinte días después de casarse con ella, a consecuencia de una enfermedad previa al matrimonio. Así lo acordó la sala de lo social del TS en una sentencia, en la que estima el recurso que la viuda interpuso contra la dictada por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), que confirmó la decisión de un juzgado de otorgarle una prestación temporal durante dos años, resolución que revoca.