pamplona. Pocos secretos existen para evitar los accidentes de tráfico en los que interviene la presencia de un animal despistado por una calzada. Carlos Irujo, letrado de Adecana, indica que la limitación de velocidad en los puntos más conflictivos y la señalización de estas carreteras con las advertencias debidas sobre la presencia de fauna como dos actuaciones mínimas que requerir a la Administración.

"Pero ¿qué ha ocurrido? Que nos han llenado Navarra de señales y así han evitado poner remedio al asunto de raíz", explica Carlos Irujo. Lo que el letrado de Adecana señala es que Obras Públicas, a pesar del considerable esfuerzo que están realizando varios de sus técnicos en las carreteras más nuevas, instalando pasos adecuados para la fauna, debería habilitar muchos más pasos para animales si quiere reducir la estadística de siniestralidad por estos motivos.

Irujo apunta que "obviamente, construir más pasos de fauna, tanto sobre puentes como subterráneos, implicaría un coste económico importante. Lo sabemos, pero creemos que en las carreteras antiguas se puede hacer un poco más. Navarra tiene una importante red de carreteras, pero se tienen que actualizar esas deficiencias que vienen de lejos. En las carreteras secundarias, como pudieran ser las del entorno de Tudela, la Pamplona-Valcarlos o la Lumbier-Ochagavía, se ha propuesto desde hace años tomar medidas como el desbrozamiento de las lindes de la carretera o barreras de olor y de luz para agilizar estas correcciones, pero no nos han hecho mucho caso. Por ejemplo, en la AP-15 no es normal que tú pagues una autopista para circular a 120 km/h y estés expuesto a que un animal pueda cruzar la carretera y causarte un golpe serio. Y en la AP-15 hay muchos accidentes por este motivo. Esa autopista corta Navarra por la mitad y deja fauna a un lado y otro, fragmenta los hábitats, y en lo único que se está trabajando ahora es en la impermeabilización de la vía, en asegurar el doble de valla, pero sin colocar pasos".

Medida distinta, esa del doble vallado, a la que se implantó por ejemplo en la A-21, una de las zonas con mayor frecuencia de accidentabilidad con animales, donde el Gobierno dispuso en el alto de Loiti del paso de fauna de mayor envergadura y más preparado de Navarra. Mide 120 metros de largo, 40 metros de ancho y está cubierto de vegetación, un lugar idóneo para el tránsito de jabalíes, corzos o tejones desde la sierra de Izco a la de Tabar.