La superficie comercial Decathlon, situada en Berriozar, tuvo que ser ayer por la tarde desalojada por un falso aviso de bomba. Efectivos del GEDEX de la Guardia Civil se trasladaron hasta el lugar y, ayudados por perros especialistas en la detección de explosivos, comprobaron que la alarma era falsa tras no encontrar ningún objeto sospechoso en las instalaciones, por lo que el centro pudo retomar su normal actividad pasados unos minutos.