Pamplona. Evitar los excesos y practicar la moderación son los principales consejos que los expertos en nutrición ofrecen para estas fiestas navideñas. Luisa García, experta en Nutrición y Farmacia, explica que las pautas básicas para evitar el sobrepeso en 2011 se resumen en limitar los excesos en las comidas propiamente festivas, no repetir platos, comer en cuencos pequeños y no ayunar. Sobre este último aspecto, García comenta que "nuestro organismo funciona igual durante todo el año y está acostumbrado a ingerir alimentos cinco veces al día". Por ello es importante mantener los hábitos, aunque se recomienda incluir más verduras, pescado y carnes blancas en la alimentación diaria.

Por otra parte, García se refiere al alcohol como la fuente calórica más importante de las Navidades junto a los dulces. Cada gramo de alcohol contiene siete kilocalorías, lo que suponen muchas calorías por cada copa de vino. Por ello, García recomienda salir a bailar las noches de fiesta, después de las cenas, ya que "se queman más calorías de las que habitualmente se cree".

Por su parte, Marta Cuervo, doctora en Nutrición de la Universidad de Navarra, afirma que la gravedad de los excesos navideños "no es tanto pasarse una vez como mantenerlo en el tiempo porque es entonces cuando engordamos grasa real que cuesta mucho bajar". Cuando la báscula marca un kilo más de lo habitual tras una comida copiosa, ese aumento es casi todo de agua. Sin embargo, si después de todas las fiestas pesamos un kilo más, la mayor parte de ese peso es grasa real. Lo que equivale a ingerir 7.000 calorías de más o, más gráficamente, algo más de un kilo de turrón. Según Cuervo, "los abusos de una comida especial, se pueden compensar cenando sólo fruta ese día". Pero, hay que tener en cuenta que esto no puede ser una práctica habitual y debe reducirse a festines especiales.

mayores y alimentación Desde la Sociedad Estatal de Geriatría y Gerontología (SEGG) se recuerda que la mayor parte de la población mayor de 65 años sufre alguna enfermedad en la que incide de manera determinante la alimentación. Por ello, recomiendan un mayor cuidado en las ingestas de estas fechas. En concreto, hacer de cuatro a seis comidas diarias, moderar la sal y los azúcares en platos y postres y limitar el consumo de alcohol a una o dos copas devino son las principales premisas. También aconsejan que los mayores escapen de las comidas solitarias y, siempre que sea posible, se alimenten en compañía.