pamplona. A Andrés Pérez-Nievas le sonrió la suerte porque tenía buena posición para acceder a plaza como profesor de Tecnología. Estaba el número seis de las ocho plazas existentes, pero admitía que el proceso ha sido "un poco despropósito". Este tudelano, vecino de Berriozar, había elegido precisamente plaza en la localidad de la Cuenca de Pamplona para ejercer la docencia,y reconocía que "aunque he tenido suerte, no parece muy lógico que anoche mismo estuvieran sacando y quitan- do plazas. Es un tanto desbarajuste. No me puedo quejar en lo personal, pero no es normal que el año pasado hubiera veinte vacantes y para este curso solo ocho".