Pamplona. Actualmente, un 10% de la población padece alergias al polen, según datos del Instituto de Salud Pública de Navarra. Sin embargo, a lo largo de las próximos años este porcentaje podría crecer, ya que la tendencia en los últimos tiempos ha sido a descubrir cada vez más caso.
En este sentido, el doctor Alfredo Resano Lizaldre explicó que "los últimos estudios alergológicos muestran que pronto nos estaremos moviendo en el 25% de la población" con este tipo de alergia, que se desarrolla especialmente en primavera. Resano lleva trabajando en este campo desde el año 98 y ha podido comprobar que la "tendencia en las alergias es creciente".
Las principales razones para comprender este aumento son tres. En primer lugar, la herencia genética, ya que "los nacidos cuyo padre o madre sufra una alergia tienen un 50% de posibilidad de padecerla, pero si son ambos progenitores los que sufren alergias esta posibilidad aumenta hasta el 75%", indicó Resano. En segundo lugar se encuentran "los factores ambientales" como las precipitaciones o el clima, aunque también tiene mucha presencia la "contaminación".
Por último, debemos mirar a los avances científicos, ya que "cada vez se descubren y se nombran nuevas enfermedades", señala Resano, a lo que añade que "antes a la alergia al polen se le llamaba fiebre del heno, y mucha gente llamaba catarro a lo que en realidad era una reacción a los ácaros".
el proceso Los avances científicos han hecho que cada vez conozcamos mejor el proceso por el que pasa una persona que sufre una reacción alérgica. Según los especialistas del Instituto de Salud Pública de Navarra, el proceso alérgico se desencadena cuando el sistema inmunológico de una persona con enfermedad alérgica identifica como dañinas a estas sustancias llamadas alérgenos, inofensivas para la mayoría.
Al entrar en contacto con el alérgeno al que se es sensible, se suceden una serie de reacciones, en las que el principal culpable es un anticuerpo llamado Inmunoglobulina E o IgE, que defiende el organismo buscando eliminar los alérgenos de los tejidos y de la sangre.