tudela - “El peligro de la existencia del Polígono de Tiro en Bardenas como objetivo en caso de confrontación bélica es cada vez mayor”. Es una realidad que, como alertaron ayer en el manifiesto leído tras la Marcha Antipolígono, “tiene que ser afrontado por la sociedad navarra y aragonesa”, a pesar de que tras tres décadas de movilizaciones, sus organizadores “ no quieren crear falsas expectativas”. Sin embargo, “la constancia” y la “pelea pacífica sin descanso” siguió guiando ayer a las alrededor de 300 personas que volvieron a cubrir los cinco kilómetros que separan el término de Aguilares de la base militar que, instalada hace 66 años y cada vez más operativa, se erige en pleno Parque Natural en virtud de un jugoso convenio de arrendamiento con los congozantes del territorio. “En la mañana del pasado 23 de mayo volvieron a oírse varios estruendos en Tudela, y en los pueblos próximos a las Bardenas Reales temblaban los cristales; el nuevo ciclo de bombardeos con fuego real se prolongó el 24 y 25. El 13 de junio vuelven a repetir la operación. Y así, una y otra vez”, denunciaron desde la Asamblea Antipolígono y desde el resto de convocantes de la marcha (Plataforma de Ejea y Pueblos, y EKA).
no a la resignación En una mañana de perros, con lluvia apoteósica e incesante, la marcha pacifista criticó, además de los riesgos de las maniobras del Polígono, “el aumento de gasto militar” a costa de la disminución de recursos para bienes sociales. “El dinero se entierra ahí dentro en forma de bombas”, afirmaron.
Sobre la continuidad del acto de ayer, que ha cumplido 30 años, la Asamblea fue contundente: “No podemos resignarnos a aceptar esta situación como si el Polígono de Tiro fuera una realidad inamovible que perdura en el tiempo sin posibilidad de darle la vuelta. Fue una decisión política en tiempos del franquismo la que puso en pie esta instalación y ha de ser otra decisión política de carácter democrático la que acuerde su desaparición”, defendieron, apelando a la voluntad de las instituciones.
compromiso 300 personas participaron en la 30ª Marcha Antipolígono.