Investigadores del Servicio de Neurofisiología Clínica del Hospital Universitario de Navarra / Nafarroako Ospitale Unibertsitarioa (HUN/NOU) han logrado recientemente un doble reconocimiento, al ver sus trabajos galardonados en sendos congresos.

Así, una de las investigaciones ha obtenido el Premio a la Mejor Comunicación Oral en la Reunión de la Sociedad Internacional de Neurofisiología intraoperatoria (ISIN), celebrada a finales de noviembre en Kioto (Japón); y la otra, el premio a la mejor comunicación sobre electromiografía en el último Congreso de la Sociedad Española de Neurofisiología Clínica, que tuvo lugar en Granada.

Un marcador neurofisiológico del control motor en la evolución de las especies

El trabajo “H-Reflex: One method, many faces? From reflex to intention”, presentado en Kioto por el neurofisiólogo Javier Urriza Mena, cuestiona una idea muy aceptada en la neurofisiología clínica: que el reflejo H es igual en todos los músculos. El Reflejo H es una reacción automática de un músculo en respuesta a la estimulación eléctrica de ciertas fibras nerviosas, tras pasar ese estímulo por la médula espinal.

 La neurofisiología clásica asumía que los periodos de inhibición del Reflejo H, muy estudiados en las piernas en relación con la locomoción, se comportaban igual en toda la musculatura corporal. Sin embargo, el estudio liderado por el Dr. Urriza pone de manifiesto que las respuestas de la musculatura de la mano son totalmente diferentes de las descritas para los músculos de la marcha. La conclusión a la que llega el estudio es que el comportamiento del Reflejo H depende en gran medida de la función del músculo y, por tanto, contrariamente a lo que se creía, no existe un comportamiento único y universal del reflejo H.

Esta conclusión tiene relevantes aplicaciones clínicas, ya que señala la necesidad de una reinterpretación cuidadosa de la monitorización de la médula cervical que se realiza en ciertas intervenciones. Además, según indica el Dr. Urriza, el hallazgo puede ir más allá de la técnica clínica, ya que “los resultados pueden interpretarse como uno de los primeros marcadores neurofisiológicos de la evolución humana en lo que al control motor se refiere, dentro de una escala que va de los reflejos primitivos a la aparición de las áreas más evolucionadas de la corteza cerebral, el neocórtex”

Javier Urriza pertenece al Servicio de Neurofisiología clínica del HUN desde 1999, y en estos momentos es el médico adjunto encargado de coordinar la monitorización neurofisiológica en el hospital. Es miembro de varias sociedades científicas nacionales e internacionales, y colabora con el Grupo de Aplicaciones de Álgebra de la UPNA.

Análisis de llenado de la señal de EMG para una medición más objetiva

Por su parte, el trabajo “Análisis de llenado EMG: un nuevo método para la evaluación del reclutamiento de unidades motoras con EMG de aguja", presentado en el Congreso de la Sociedad Española de Neurofisiología Clínica por la neurofisióloga del HUN/NOU Cristina Mariscal, propone una forma más objetiva y precisa de analizar la electromiografía, una prueba clave para evaluar el funcionamiento de los músculos y los nervios. Tradicionalmente, gran parte de la interpretación de la EMG se basa en la experiencia del especialista, observando las señales eléctricas del músculo y escuchando su sonido característico. Aunque este método es eficaz, puede variar entre profesionales y resulta difícil de cuantificar.

El trabajo premiado introduce un nuevo enfoque que combina la práctica clínica habitual con herramientas de análisis de llenado de la señal del EMG, capaces de medir de forma objetiva características de la señal electromiográfica que los especialistas ya reconocen visual y auditivamente. De este modo, se pueden identificar con mayor claridad patrones asociados a la pérdida de unidades motoras —las estructuras básicas que permiten la contracción muscular—, un hallazgo fundamental en enfermedades neurológicas y musculares.

Este avance permite apoyar la decisión clínica con datos cuantificables, sin aumentar la duración ni la complejidad de la prueba para el paciente. Además, abre la puerta a diagnósticos más precoces, comparables entre centros y útiles para el seguimiento de la enfermedad a lo largo del tiempo.

Cristina Mariscal Aguilar pertenece al grupo de investigación liderado por Javier Rodríguez y Javier Navallas (Departamento de Bioingeniería y Telecomunicaciones de la UPNA). Este grupo de investigación está compuesto por personal investigador del Servicio de Neurofisiología Clínica del HUN y HRS, de la UPNA y Navarrabiomed. El reconocimiento se suma a los obtenidos por el mismo grupo en las ediciones de 2022 y 2023, consolidando una trayectoria continuada de excelencia en este ámbito.