El sindicato de maquinistas SEMAF pidió que se revisara el protocolo de mantenimiento de la infraestructura ferroviaria por el confort de los viajeros y por la afección a los trenes, pero no porque existieran indicios de inseguridad, afirmó ayer su secretario general, Diego Martín.
En una entrevista en Onda Cero, el dirigente de SEMAF se refirió a la misiva que el sindicato envió en agosto de 2025 a los responsables de la infraestructura ferroviaria al detectar un aumento de las “irregularidades” y “vibraciones” en las líneas fruto de un mayor uso de las vías tras la liberalización del servicio y la entrada de nuevos operadores.
No obstante, puntualizó que el sindicato no considera que la vía donde el domingo por la tarde se produjo el accidente ferroviario en el que han muerto al menos 41 personas sea insegura, sino todo lo contrario, aunque sí han detectado un déficit en su mantenimiento. “Si hubieran existido indicios de que una infraestructura fuera insegura, no habríamos intentado que los responsables establecieran limitaciones o mejoraran el mantenimiento, sino que habríamos paralizado el servicio, como hemos hecho en el pasado”, ha señalado.
Lo expresado por el representante del sindicato de maquinistas ferroviarios va en la línea de lo manifestado el lunes por el presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Iñaki Barrón de Angoiti, quien en el canal 24h de RTVE aclaró que estas vibraciones no son necesariamente peligrosas. “Una cosa es el confort y otra la seguridad”, apostilló.
Sin aventurar hipótesis sobre las causas del accidente, protagonizado por un Iryo que descarriló y un Alvia que segundos después chocó con él a la altura de la localidad cordobesa de Adamuz, el secretario general de SEMAF reclamó que los informes se elaboren con “autonomía” e “independencia”.
En referencia a los maquinistas del tren siniestrado de Iryo, asegurado que actuaron de forma “ejemplar”, y explicó que cuando se detecta una irregularidad el protocolo establece que se debe accionar el frenado de emergencia y comprobar el estado del tren. “Puede ser un arrollamiento, incluso un enganchón de la catenaria, cualquier cosa. Hicieron lo que marcan los protocolos y actuaron de forma ejemplar. El problema es que nunca esperaron un desenlace como el que ocurrió”, aseveró Martín, subrayando que “todo sucedió en segundos”.
Por su parte, todo el personal de Renfe se concentró ayer en sus respectivos centros de trabajo a las doce del mediodía para guardar ayer cinco minutos de silencio siguiendo el llamamiento del comité general de la empresa.
Denuncia judicial
Mientras, la Asociación Liberum presentó ayer una denuncia contra dos directivos de Adif y otro de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (Aesf) en el Juzgado de Montoro, que lleva la causa por el siniestro ferroviario de Adamuz. En el escrito de acusación, Liberum justifica la denuncia en base a “hechos que pudieran ser constitutivos de delitos de homicidio por imprudencia grave, lesiones por imprudencia grave y un delito contra los derechos de los trabajadores”. Como acusación popular se han personado en la causa las organizaciones Manos Limpias y Iustitia Europa, que también ejercen esa función en el proceso contra Begoña Gómez, la esposa de Pedro Sánchez.