Las respuestas a la incógnita sobre las causas que desembocaron en el accidente ferroviario del pasado domingo en Adamuz parecen hallarse en el vagón 6 del Iryo. La investigación pone la lupa en el tercero por la cola de los coches que componían el tren que se salió de la vía a su paso por la localidad cordobesa para, apenas 20 segundos después, ser brutalmente embestido por el Alvia procedente de Madrid que circulaba en sentido contrario con destino a Huelva. Tras constatarse que fue ese el primer vagón en descarrilar, la Guardia Civil decidió ayer inmovilizarlo temporalmente, antes de proceder a retirarlo de las vías dentro de las labores para intentar restablecer lo antes posible el tráfico ferroviario entre Andalucía y la capital del Estado. El objetivo era recabar todas las evidencias posibles que pudieran aportar pistas sobre qué llevó a sacar al tren de una vía que había sido recientemente acondicionada.
“Es el coche que descarrila”, explicó ayer el ministro de Transportes, Óscar Puente. “La Guardia Civil ha pedido que se retenga allí y hay que hacer un examen importante de él, y ver qué es lo que ha pasado, porque aquí hay muchas piezas del puzzle que hay que casar”, añadió.
El Equipo Central de Inspecciones Oculares de Criminalística de la Guardia Civil, cuerpo encargado de recopilar las pruebas en la zona cero del siniestro, analizaba ayer a fondo ese coche 6 para determinar qué originó esa fatal anomalía en la interacción entre el vehículo y la infraestructura, incluyendo las roturas de los raíles y también posibles desperfectos en las rodaduras o sistemas de anclajes de los trenes. Previamente, los especialistas habían concluido a media mañana la inspección ocular de los vagones 7 y 8 del Iryo a fin de que pudieran iniciarse las tareas para su retirada.
Puente descartó un fallo humano, pues ninguno de los dos trenes circulaba con exceso de velocidad, al tiempo que negó cualquier relación entre el accidente ferroviario y las inversiones realizadas en la red ferroviaria. “Entiendo que la sociedad quiere respuestas y especula, y se vincula inversión con el accidente. Podemos discutir sobre las necesidades de inversión que tiene nuestra red, sobre lo que se invierte en mantenimiento, si es mucho, si es poco, si es lo adecuado o no. Pero no tiene nada que ver con lo que ha pasado en este caso”, señaló el ministro a Onda Cero y RNE.
Así mismo, recordó que en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía se han invertido 700 millones de euros en su renovación: “Se empezó a invertir en el 2021 y las inversiones concluyeron el año pasado”.
Puente afirmó que hubo desinversiones en el sistema ferroviario español, pero no con el Gobierno del PSOE: “Hemos tenido unos años muy malos y no voy a decir con qué gobierno coincidieron, pero es que es así y tampoco les voy a echar a ellos toda la culpa, porque es evidente que tuvimos años posteriores a la crisis inmobiliaria muy malos en los que la inversión descendió muchísimo y también en el ámbito ferroviario. Pero en estos últimos ocho años de Gobierno se ha invertido mucho”.
6.000 millones
Concretando más, el ministro ha indicado que, en los dos últimos años, las inversiones realizadas entre Adif y Renfe han superado los 6.000 millones de euros, “la mayor suma que se ha invertido desde los años de bonanza en la red ferroviaria española”. Destacó, además, que se ha ido equilibrando el destino de estas partidas. “Se ha invertido menos en alta velocidad, porque también es verdad que la red se va concluyendo, y un poco más en tren convencional”, detalló.
Puente insistió en desvincular lo sucedido de la política de inversiones del Ejecutivo socialista. “Podemos debatir sobre el sistema ferroviario español, su calidad, yo lo he hecho en multitud de ocasiones y estoy también absolutamente convencido de que se puede defender el sistema ferroviario español como uno de los mejores del mundo, pero yo creo que relacionar las inversiones con este caso no es acertado. Aquí no ha habido un problema de inversión. No hay razones para vincular inversión o desinversión con el accidente”, recalcó.
Tras recordar que el tramo donde se produjo el accidente se renovó en mayo del año pasado, el titular de Transportes reconoció que, para la alta velocidad española, lo ocurrido en Adamuz ha sido “un palo durísimo”. “Y yo tengo que trabajar para que no afecte a la credibilidad del sistema y a la solidez del sistema. Pero evidentemente es un palo muy gordo. Tenemos que, sobre todo, entender qué es lo que ha sucedido”, apuntó.
El informe preliminar y las conclusiones del accidente de Adamuz dependerán de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), un órgano independiente adscrito al Ministerio de Transportes en España. En la rueda de prensa posterior a un Consejo de Ministros absolutamente condicionado por la catástrofe ferroviaria, el responsable de Interior, Fernando Grande-Marlaska, aseguró ayer que “no hay ninguna duda” de la independencia funcional de la CIAF, porque la propia norma reguladora así lo establece y por el funcionamiento demostrado en los últimos años.
En esta misma línea, la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos del Estado (AICAPE) realizaba ayer un llamamiento “a la prudencia”. Además de pedir esperar a los resultados de la investigación para esclarecer las causas del accidente, solicitó “confianza en la independencia y solvencia en los órganos responsables”. La entidad trasladó su “apoyo y reconocimiento” a los técnicos de la CIAF y la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) “mientras desarrollan su importante trabajo”. “Su rigor, criterio técnico y compromiso con la seguridad pública son esenciales para esclarecer los hechos y garantizar que se aprendan todas las lecciones posibles de este trágico suceso”, expuso el presidente de la AICAPE, Imanol García Sendón, quien expresó “su gratitud a los servicios de emergencia, sanitarios y unidades de protección civil que están atendiendo la situación”.
2 de febrero
Mientras tanto, el servicio de alta velocidad que conecta Madrid con Andalucía se mantiene interrumpido desde la tarde del pasado domingo, cuando se produjo el desastre. El Ministerio de Transporte se afana en acelerar los plazos para el retorno de la actividad y trabaja con la opción del 2 de febrero como fecha clave. “Vamos a ver si podemos hacerlo incluso en dos fases, habilitando una de las dos vías lo antes posible y aunque se pase a marcha, digamos, a 20 por hora o a 10 por hora por ahí, poder rehabilitarla. El resto de la línea, vamos a ver, y si no pues trabajamos con ese horizonte de tener el 2 de febrero las dos líneas habilitadas, lo cual es una proeza porque el daño que hay ahí es muy grande”, subrayó Puente.