Consultorio de nutrición: ¿Es mejor cenar poco para adelgazar?PIXABAY
La idea de que para adelgazar hay que cenar muy poco está muy extendida, pero no siempre es correcta. Según explica el nutricionista Javier Fernández Ligero (@nutriligero), más que reducir la cena al mínimo, lo realmente importante es qué se come y a qué hora se hace.
Una cena equilibrada puede ayudar a controlar el apetito, mejorar el descanso y favorecer el metabolismo.
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La redacción de DIARIO DE NOTICIAS seleccionará las preguntas de los lectores que se publicarán en noticiasdenavarra.com, siempre acompañadas de la respuesta del nutricionista.
La importancia del horario de la cena
Diversos estudios apuntan a que cenar temprano puede tener efectos positivos sobre el control metabólico. El especialista señala que lo ideal es hacerlo antes de que anochezca o, al menos, unas tres horas antes de irse a dormir. De esta manera, el organismo dispone de tiempo suficiente para realizar la digestión y se evitan picos elevados de glucosa durante la noche.
Cuando se cena muy tarde o con alimentos poco adecuados, el cuerpo continúa trabajando en la digestión mientras debería estar en fase de descanso. Esto puede afectar tanto al metabolismo como a la calidad del sueño.
Elegir alimentos que sacien sin disparar la glucosa
Otro aspecto clave es la composición de la cena. En lugar de optar por platos muy ricos en hidratos de carbono refinados, el nutricionista recomienda priorizar proteínas de calidad acompañadas de verduras. Alimentos como el huevo, el pescado —especialmente el pescado azul— o algunas carnes magras pueden combinarse con verduras para lograr platos equilibrados y saciantes.
Este tipo de combinación ayuda a mantener estables los niveles de glucosa en sangre, evita picos inflamatorios y favorece una mayor sensación de saciedad. De esta manera se reduce la probabilidad de tener hambre poco después de cenar o de recurrir a picoteos nocturnos.
El descanso también influye en el peso
La cena también puede influir en la calidad del descanso. Una comida ligera pero nutritiva facilita la digestión y permite que el organismo entre antes en la fase de reposo. Dormir bien es fundamental para regular hormonas relacionadas con el apetito, como la leptina y la grelina, que intervienen en la sensación de hambre y saciedad.
Cuando el descanso es insuficiente o de mala calidad, el metabolismo puede alterarse y aumentar la tendencia a consumir alimentos más calóricos al día siguiente.
La relación con el ayuno nocturno
Fernández Ligero explica que, si al día siguiente se retrasa ligeramente el desayuno, se puede prolongar el periodo de ayuno nocturno. Este intervalo permite al organismo aprovechar mejor los nutrientes ingeridos durante la cena y mejorar la eficiencia metabólica.
En este sentido, una cena rica en proteínas y verduras puede ayudar a mantener la saciedad durante más tiempo y facilitar ese ayuno nocturno sin sensación de hambre.
Más que comer menos, comer mejor
En definitiva, adelgazar no depende únicamente de cenar poco, sino de organizar bien la última comida del día. Adelantar el horario, elegir alimentos de calidad y evitar los excesos de hidratos refinados puede ayudar a controlar la glucosa, mejorar el descanso y favorecer el equilibrio metabólico.
Por ello, la clave no está tanto en reducir la cantidad de comida por la noche, sino en apostar por cenas equilibradas que aporten saciedad y contribuyan al bienestar general.