Consultorio de nutrición: ¿Existen pruebas médicas fiables para detectar intolerancias alimentarias?Pixabay
Cada vez son más las personas que sospechan que ciertos alimentos les sientan mal y recurren a pruebas para detectar posibles intolerancias. Sin embargo, no todas las herramientas disponibles ofrecen resultados fiables, tal y como explica el farmacéutico y nutricionista Javier Fernández Ligero (@nutriligero), que insiste en la importancia de analizar cada caso de forma individual.
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La redacción de DIARIO DE NOTICIAS seleccionará las preguntas de los lectores que se publicarán en noticiasdenavarra.com, siempre acompañadas de la respuesta del nutricionista.
Intolerancias cambiantes y factores externos
Las intolerancias alimentarias no son estáticas. A lo largo de la vida pueden aparecer, desaparecer o modificarse en función de diferentes factores como el estrés, el estilo de vida, la calidad del descanso o incluso el entorno. Esta variabilidad hace que no siempre sea sencillo identificarlas con una única prueba.
En muchos casos, la sintomatología digestiva —hinchazón, gases, malestar o pesadez— puede confundirse con intolerancias cuando en realidad responde a otros desequilibrios del organismo.
Los límites de los test de intolerancias
En la actualidad existen test que prometen detectar intolerancias alimentarias mediante análisis específicos. Sin embargo, estos métodos no siempre cuentan con el respaldo científico suficiente. En ocasiones, sus resultados llevan a eliminar una gran cantidad de alimentos de la dieta diaria, lo que puede resultar difícil de mantener en el tiempo e incluso perjudicial desde el punto de vista nutricional.
El nutricionista advierte de que restringir alimentos sin un criterio sólido puede empobrecer la dieta y generar una relación poco saludable con la alimentación.
La importancia de una evaluación completa
Frente a estos test, el nutricionista recomienda un enfoque más riguroso basado en analíticas de sangre, una correcta valoración clínica y, sobre todo, la observación de los síntomas del paciente. Analizar cómo reacciona el organismo ante determinados alimentos y en qué contexto se producen las molestias permite obtener conclusiones mucho más útiles.
Este proceso, aunque más pausado, resulta más efectivo a largo plazo para identificar el origen real del problema y establecer pautas adaptadas a cada persona.
Pruebas más fiables en el ámbito digestivo
Más allá de las intolerancias alimentarias como tal, existen pruebas médicas que sí cuentan con mayor evidencia. Es el caso del test de Helicobacter pylori, una bacteria que puede afectar al sistema digestivo, o las pruebas para detectar el SIBO, un sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado.
Estas condiciones no son intolerancias en sí mismas, pero pueden generar síntomas muy similares. Detectarlas permite abordar el problema desde la raíz, ya que suelen indicar un desequilibrio en la microbiota intestinal.
Escuchar al cuerpo, clave para el diagnóstico
En lugar de buscar soluciones rápidas, Javier Fernández Ligero insiste en la necesidad de escuchar al cuerpo y entender cómo responde a la alimentación. Un diagnóstico adecuado pasa por combinar pruebas médicas fiables con una evaluación personalizada que tenga en cuenta los hábitos y el contexto de cada persona.
Solo así es posible diseñar una estrategia eficaz que mejore la salud digestiva sin caer en restricciones innecesarias ni modas sin base científica.