Especialistas e investigadores de Navarra han publicado un estudio que predice el riesgo de aparición de necrosis cerebral en los tratamientos por radiocirugía estereotáctica, una forma de radioterapia de precisión para el tratamiento de las metástasis cerebrales

Los y las profesionales del equipo investigador pertenecen a los servicios de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario de Navarra / Nafarroako Unibertsitate Ospitalea (HUN / NUO) y de la Clínica Universidad de Navarra (CUN), a Navarrabiomed, Cima y al Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (IdiSNA), además del Instituto Catalán de Oncología. El trabajo se ha publicado en la revista International Journal of Radiation Oncology, Biology and Physics, la revista de más alto impacto en el campo de la oncología radioterápica.

La necrosis cerebral es un efecto adverso de la radiación que puede ocasionar síntomas neurológicos que afecten a la calidad de vida de un determinado número de pacientes. La frecuencia de su aparición puede oscilar entre el 5 y el 40% de los casos, según el equipo investigador. 

Para detectar el riesgo de necrosis, el grupo de investigadores ha diseñado una herramienta matemática que permite calcularlo de manera precisa y sencilla antes de la administración del tratamiento, mediante el cálculo de un parámetro llamado Índice Predictivo de Necrosis (NPI), que combina información que utilizan habitualmente los clínicos para planificar el tratamiento en combinación con los resultados de un análisis de sangre donde se cuantifican marcadores inflamatorios.

Mediante el seguimiento de 47 pacientes en tratamiento en el Hospital Universitario de Navarra y la Clínica Universidad de Navarra, el equipo investigador verificó que, con el cálculo del nuevo índice, pudieron identificarse correctamente el 80% de los casos que desarrollaron necrosis. 

La primera autora del estudio, la doctora Paola Jablonska, especialista del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Universitario de Navarra, se ha mostrado esperanzada con la utilidad clínica del cálculo de este índice para conocer con antelación qué pacientes tienen un mayor riesgo de desarrollar necrosis por la radiación y tratar de prevenir este efecto adverso, aunque señala la necesidad de realizar nuevas investigaciones con la inclusión de un mayor número de pacientes que sirvan para corroborar los resultados.

Volumen del área tratada más marcadores inflamatorios

Para el cálculo del Índice Predictivo de Necrosis se tiene en cuenta en primer lugar el volumen del área tratada, ya que, cuanto mayor es la zona del cerebro que recibe la radiación, mayor será también la probabilidad de desarrollar necrosis. Habitualmente, el parámetro que se ha venido usando para ese cálculo es el denominado V12, que se define como el volumen de tejido cerebral sano que recibe una determinada cantidad de radiación (12 gray) en una única sesión de tratamiento. 

De manera novedosa, el equipo investigador de este estudio propone sustituir el V12 por otra medida, el volumen diana de planificación (Planning Target Volume o PTV). El doctor Javier Aristu, autor senior y director del Departamento de Oncología Radioterápica de la CUN, explica que “el PTV que abarca la zona del tumor y el área circundante, y supera las limitaciones para calcular con precisión el V12 en diversas circunstancias, como en los casos en que el tratamiento se fracciona en varias sesiones o se tratan múltiples tumores al mismo tiempo”. 

Sin embargo, no todas las personas con similares volúmenes irradiados e iguales dosis de radiación desarrollan necrosis, lo que sugiere que hay factores individuales que predisponen a este efecto. Los investigadores buscaron marcadores en muestras de sangre que pudieran servir para detectar esta predisposición. Se analizaron 92 biomarcadores, entre los que el estudio demostró que dos proteínas involucradas en procesos inflamatorios, la CXCL11 y la MUC-16, puestas en relación con el volumen del área tratada, podrían ser efectivas para calcular el riesgo de necrosis.