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Consultorio de nutrición: ¿Es bueno tomar un vaso de leche antes de dormir?

El farmacéutico y nutricionista Javier Fernández Ligero responde a las dudas de los lectores con un enfoque práctico y accesible

Consultorio de nutrición: ¿Es bueno tomar un vaso de leche antes de dormir?Pixabay

Acudir a la cocina en busca de un vaso de leche caliente antes de meterse en la cama es una tradición que ha pasado de generación en generación como el método infalible para conciliar el sueño. Sin embargo, la ciencia nutricional actual nos obliga a observar este hábito con lupa, ya que no todos los estómagos están preparados para procesarlo de la misma manera. El farmacéutico y nutricionista Javier Fernández Ligero (@nutriligero) aborda esta consulta tan habitual, desvelando que este ritual nocturno tiene una doble cara que depende, en gran medida, de nuestro estilo de vida actual y de nuestra tolerancia digestiva.

Inflamación y problemas digestivos nocturnos

En la sociedad actual, el estrés se ha convertido en un compañero de viaje constante que afecta de forma directa a nuestro sistema digestivo. El experto advierte que, sometidos a estas altas cargas de tensión diaria, muchas personas desarrollan una peor tolerancia a los lácteos sin ser plenamente conscientes de ello. Al ingerir un vaso de leche justo antes de dormir, cuando el metabolismo comienza a ralentizarse, lo que ocurre en estos casos de baja tolerancia es que el cuerpo reacciona generando una notable hinchazón abdominal e inflamación. En este contexto, Fernández Ligero es claro: forzar la ingesta de leche nocturna en estómagos sensibles no aporta absolutamente nada beneficioso y, de hecho, arruina la calidad del descanso por culpa de la pesadez estomacal.

La conexión biológica con la melatonina

A pesar de las contraindicaciones digestivas para una parte de la población, el mito del vaso de leche tiene una base fisiológica muy real que explica su fama histórica como relajante. El nutricionista aclara que, para aquellas personas que sí toleran perfectamente este alimento, la leche ofrece un beneficio principal indiscutible relacionado con la química del cerebro. Su composición natural ayuda de forma activa a la liberación de melatonina, la hormona encargada de regular nuestros ciclos de sueño y vigilia. Gracias a este proceso, el cuerpo logra modular de manera efectiva el descanso, proporcionando una sensación de tranquilidad y relajación que facilita enormemente el paso hacia un sueño profundo.

[CONSULTORIO] ¿Tienes dudas sobre alimentación o hábitos saludables? Envía tu consulta a lector@noticiasdenavarra.com y el especialista Javier Fernández Ligero las responderá.

La redacción de DIARIO DE NOTICIAS seleccionará las preguntas de los lectores que se publicarán en noticiasdenavarra.com, siempre acompañadas de la respuesta del nutricionista.

Una cuestión de tolerancia personal

En definitiva, la respuesta a si es bueno o malo adoptar esta costumbre nocturna no es universal, sino que requiere escuchar a nuestro propio cuerpo. Si tras tomar el vaso de leche notamos que el abdomen se inflama o la digestión se vuelve pesada, lo ideal es descartar esta rutina para evitar un estrés añadido a nuestro intestino durante la noche. Por el contrario, si nuestro sistema digestivo lo asimila sin problemas, la leche puede seguir siendo una excelente aliada natural para calmar la mente, favorecer la producción de melatonina y asegurarnos un descanso reparador.