La seguridad del Hospital Universitario de Navarra quedará en manos de dos o tres vigilantes en Sanfermines
La empresa adjudicataria, Security Services Kuo, está en concurso de acreedores con liquidación y más de la mitad de su plantilla ha abandonado el servicio
La seguridad del Hospital Universitario de Navarra (HUN) y de otros centros públicos del Gobierno foral atraviesa una situación crítica. La empresa Security Services Kuo, adjudicataria del servicio de vigilancia del HUN, el Hospital de Estella, los juzgados de Tudela, Estella, Tafalla y Aoiz, la Cámara de Comptos y el INSS, se encuentra en concurso de acreedores con liquidación.
La plantilla, formada por unas 50 personas, se ha reducido drásticamente desde que se conoció la situación de la empresa. Más de la mitad de los vigilantes ha dejado el servicio: dos han presentado baja voluntaria, uno permanece de baja médica por ansiedad, y otros han optado por buscar empleo en empresas con mayor estabilidad. Como consecuencia, el HUN —que incrementa su actividad durante San Fermín— llega a los días de mayor afluencia con únicamente dos o tres vigilantes activos. El resto de centros incluidos en el contrato registra una situación similar.
Un plan de emergencia cuestionado
Para cubrir el vacío, el Departamento de Interior del Gobierno de Navarra ha diseñado un cuadrante excepcional que incorpora a la empresa ALSE para los turnos de noche durante las fiestas. El Comité de Empresa ha calificado esta medida de irregular, al considerar que el personal de ALSE no conoce las instalaciones, los protocolos ni el funcionamiento específico del HUN.
El comité sostiene además que la modificación de turnos se ha aplicado de forma unilateral, sin consulta previa a los trabajadores afectados ni el preaviso de 15 días que exige la normativa laboral, y argumenta que la "circunstancia excepcional" invocada por Interior no está contemplada en el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores.
Denuncia ante Inspección de Trabajo
Fuentes del Comité de Empresa señalan que incorporar personal ajeno sin formación específica supone un riesgo para el funcionamiento del centro, al no conocer accesos, urgencias ni protocolos de seguridad. El comité ha anunciado que presentará una denuncia ante la Inspección de Trabajo y que impugnará judicialmente la modificación de turnos.
Los sindicatos vinculan lo ocurrido con Kuo a un modelo de contratación pública que, según denuncian, prioriza el precio más bajo sobre la solvencia de las empresas adjudicatarias. Recuerdan que C7 Seguridad y Norvik, ambas con problemas financieros previos, también se hicieron con contratos de seguridad en centros públicos pese a las advertencias sindicales. El Departamento de Interior, dirigido por la consejera Inma Jurío, no ha dado por el momento una respuesta pública detallada sobre las medidas previstas a medio plazo para el resto de los centros afectados por la liquidación de Kuo.