Los casos de enfermedades de transmisión sexual (ETS) parece que llegaron a su pico en Navarra el año pasado tras varios años en los que los contagios se habían disparado. No obstante, los datos relativos al primer trimestre de 2026 muestran un claro descenso con respecto al mismo periodo de los años anteriores. En concreto, entre enero y marzo de este año se han registrado en Navarra un total de 284 casos de ETS, un 42% menos que las detectadas en el primer trimestre de 2025, cuando se notificaron 405, el pico de los últimos cinco años. Son datos incluidos en un boletín publicado recientemente por el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN), en el que se recogen 284 casos de ETS en el primer trimestre del año, siendo la mayoría casos de clamidia (194), seguidos de los de gonorrea (78), sífilis (9), linfogranuloma venéreo (2) y VIH (1).
Cabe destacar que tras varios años de ascenso –especialmente tras la pandemia– ya en 2025 se produjo un leve descenso con respecto al año anterior, bajando de 1.347 casos a 1.328. La infección más común fue la clamidia, con 869 casos confirmados, el 57% de ellos en mujeres y hubo dos casos en recién nacidos por transmisión madre-hijo. El resto se distribuyeron entre los 13 y 58 años, y la mitad aparecieron antes de los 29 años. Se confirmaron al menos 28 reinfecciones tras haberse tratado el primer episodio.
La segunda enfermedad de transmisión sexual con más incidencia en Navarra fue la gonorrea, con 349 casos. Predominaron los diagnósticos en hombres (77%), y fueron comunes las localizaciones múltiples, incluyendo la uretral, anal y faríngea. “La menor incidencia en mujeres puede explicarse, en parte, porque la gonococia cursa de forma subclínica con más frecuencia”, apuntan los expertos de Salud Pública, que inciden en que el rango de edad de los casos fue de 16 a 70 años, siendo el 52% menores de 30 años.
Les siguen las 78 infecciones de sífilis primaria, secundaria o latente precoz. El 94% de los casos se detectaron en varones, la edad osciló entre 18 y 75 años y el 56% de los casos tenían menos de 40 años. La forma clínica fue de sífilis primaria en 25 casos, habitualmente con el típico chancro, sífilis secundaria en 21 casos y sífilis latente precoz en 42 casos, que se detectó solo por serología. “Varias personas habían tenido episodios previos de sífilis, por lo que se consideraron reinfecciones. Esto lleva a recordar que estas infecciones no dejan inmunidad y la importancia de tratar simultáneamente a la pareja para evitar la reinfección”, advierten desde Salud Pública.
Por su parte, en 2025 se diagnosticaron 20 casos nuevos de infección por el VIH en personas residentes en Navarra, número claramente menor que los 33 casos de 2024 y que la mediana del último quinquenio. Tres casos (15%) fueron detectados coincidiendo con el diagnóstico de sida, lo que demuestra un diagnóstico muy tardío de la infección. De los 20 casos, 16 (80%) eran varones, el 35% eran nacidos en España y el rango de edades fue de entre 17 y 62 años. En 11 casos (55%) constaba el antecedente de prácticas sexuales entre hombres.
Por último, se confirmaron 12 casos de linfogranuloma venéreo, continuando el descenso iniciado en 2024. Todos los casos se produjeron en hombres que habían tenido sexo con hombres y tenían edades entre 20 y 52 años. La localización más frecuente fue la rectal –indican los expertos–, por lo que “ha de sospecharse esta infección en varones con proctitis. Como son frecuentes los portadores asintomáticos, se debe descartar la infección en los contactos sexuales de los casos”.