Los Servicios de Emergencias han localizado minutos antes de la once de la mañana de este sábado el cuerpo sin vida de José Luis Uribetxeberria, pastor de 77 años de edad, desaparecido el pasado jueves en medio de una fuerte nevada en la zona de las campas de Urbia, en Gipuzkoa.
Según ha informado el Departamento vasco de Seguridad, Txantxangorri, como se le conocía, vecino de Gabiria, ha sido localizado "enterrado en la nieve" por los Servicios de Emergencias en las cercanías del lugar donde fue encontrado su perro ayer por la tarde, en los alrededores del monte Artzanburu. El perro y el rebaño de este pastor fueron localizados por la dotación de un helicóptero de la Ertzaintza.
Efectivos de la sección de montaña de Ertzaintza buscaban a este varón desde que el jueves por la tarde su familia alertara de su desaparición, cuando al parecer se disponía a regresar con su rebaño de ovejas desde una borda cercana a las campas de Urbia, en la falda sur del Aizkorri, en Gipuzkoa.
Las condiciones de nieve en la zona hicieron este viernes muy complicada la búsqueda, en la que han participado especialistas de montaña de la Unidad de Vigilancia y Rescate de la Policía Vasca. Tras los pertinentes preparativos en la zona del hallazgo, el cadáver del pastor ha sido trasladado en un helicóptero de la Ertzaintza hasta un campo de fútbol de Tolosa, donde ha aterrizado hacia el mediodía, para después, cerca de las 13.00 horas, ser conducido al instituto anatómico forense de Donostia-San Sebastián, donde se le practicará la autopsia.
La familia alertó de la desaparición sobre las 20.00 horas del jueves, después de no tener noticias del pastor, que debería de haber bajado de las campas de Urbia por las minas de Katabera hacia la zona de Brinkola. Los recursos de montaña de la Ertzaintza se dirigieron al lugar y buscaron a José Luis en una borda que acostumbraba a utilizar, así como en diversas txabolas de los alrededores en la misma zona de Urbia.
Pese al frío y el más de medio metro de nieve acumulado en Urbia, sus allegados mantenían la esperanza. Subrayaban que José Luis Uribetxeberria conocía a la perfección el terreno y que era extremadamente resistente: caminaba largas distancias a diario, siempre con ropa ligera incluso en invierno. Su teléfono no tenía cobertura ni geolocalización. Compañeros pastores explicaban que había sido avisado de la inminente nevada y que incluso le ofrecieron ayuda para bajar el rebaño, pero decidió pasar una noche más en su borda, como solía hacer cada año. Siempre era de los últimos en abandonar Urbia con la llegada del invierno.