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Un maquinista: “Nos obligan a circular a 10 por hora en La Rioja porque la vía se está cayendo al río; si la gente lo supiera, fliparía”

“La red ferroviaria se está degradando a pasos agigantados”, denuncia un trabajador de la línea Zaragoza–Miranda de Ebro

Un maquinista: “Nos obligan a circular a 10 por hora en La Rioja porque la vía se está cayendo al río; si la gente lo supiera, fliparía”SER / Archivo

Los días posteriores al accidente ferroviario de Adamuz están siendo especialmente duros para los maquinistas de tren. La conmoción por la muerte de dos compañeros en apenas 48 horas ha derivado en un profundo malestar dentro del colectivo, que este miércoles ha anunciado una huelga en protesta por lo que consideran un abandono del mantenimiento de la red ferroviaria española.

Miguel, maquinista de Renfe desde 2022, esperaba su tren este miércoles por la mañana en la estación de Delicias de Zaragoza. Visiblemente afectado, explicaba en declaraciones a la Cadena SER Aragón que el estado de ánimo entre los trabajadores es de “mucha preocupación y tristeza”. “Estamos bastante afectados por lo que ha pasado. Siempre se habla de que en cualquier momento podemos morir en la vía”, lamenta.

El maquinista justifica la convocatoria de huelga por lo que define como una “degradación absoluta del servicio”. Como ejemplo, relata que un compañero circuló por la zona de Gelida apenas unos minutos antes de que se viniera abajo un muro, un episodio que, según denuncia, evidencia el deterioro de las infraestructuras.

Miguel señala directamente a la falta de inversión en mantenimiento y pone el foco en la línea Zaragoza–Miranda de Ebro, en la que trabaja habitualmente. “Hay dos puntos, en Logroño y Haro, donde nos obligan a circular a diez kilómetros por hora porque la vía se está cayendo al río. Si la gente lo supiera, fliparía”, afirma.

Pese a la gravedad de sus denuncias, el maquinista ha querido lanzar un mensaje de tranquilidad a los usuarios del ferrocarril. Les pide que “no tengan miedo”, aunque sí “preocupación”, y subraya que es imprescindible una apuesta firme por el mantenimiento de las líneas. “Hay que invertir mucho dinero”, insiste, “porque lo que está en juego es la seguridad de todos”.