La Policía Local de Tudela tuvo que acudir este pasado domingo a un domicilio particular de la capital ribera después de que a las 20.30 horas la madre de un joven de 22 años solicita presencia policial por la fuerte agresividad de su hijo, el cual estaba destrozando su habitación por una posible estafa de criptomonedas. La madre precisó en el requerimiento que no era habitual ese tipo de comportamiento. La misma mujer habría requerido presencia por los mismos hechos el día anterior, aunque la situación quedó calmada tras la mediación en la familia. En esta ocasión el joven fue trasladado voluntariamente al hospital Reina Sofía, acompañado por un agente en la ambulancia. En relación a este caso, informar que el trading es una actividad financiera de compra y venta de activos y criptomonedas que, de abusarse y no controlarse, puede llegar a crear una verdadera adicción y trastornar la conducta y comportamiento como cualquier otra ludopatía. Es por ello necesario pedir ayuda profesional para su tratamiento, recalcan desde la Policía Local.
En el resto de actuaciones de la Policía Local también se reseña que el viernes, a las 22.00 horas, los agentes identificaron a un varón de 21 años que se encuentra golpeando varias papeleras de la localidad. Se procedió a su sanción por ordenanza cívica y el servicio de la Mancomunidad fue informado de los desperfectos en tres papeleras para su denuncia y reclamación.
A las 00.00 horas se identifica a un menor de 11 años que requería presencia policial dado que había sufrido una presunta estafa por internet, al haber comprado un vehículo de movilidad personal por importe de 400 euros. El menor hubiera pagayo ya la cantidad de 270 euros tras facilitar un número de cuenta, motivo por el que se informó a los padres de la necesidad de interponer denuncia por los hechos. Del mismo modo, se aconsejó a los padres del joven de la importancia del no permitir el acceso al menor a la realización de compras virtuales.
A las 00.30 horas se identifica a seis menores entre 15 y 16 años que se encontraban lanzando piedras a una vivienda particular. El propietario de la vivienda manifestó que interpondría denuncia por los hechos, dado que se produjeron daños en un cristal y una mosquitera. Los padres de los menores fueron informados de los hechos, así como de la tramitación de las denuncias por ordenanza cívica.
Durante la jornada del sábado 31 de enero, se atendió a las 8.30 horas la caída de una mujer de 72 años que había tropezado en el bordillo de una acera. La mujer presentaba herida sangrante en la cabeza, motivo por el que se avisó a un familiar y fue trasladada en ambulancia al hospital Reina Sofía.
A las 21.00 horas se acude a un bar por las quejas de ruidos emisores de lo que pudiera ser un cumpleaños. Tras informar a los responsables que cesaran los ruidos, uno de los presentes se dirigió de malas formas a los agentes no queriendo identificarse, motivo por el que fue sancionado por ambas conductas, cesando los ruidos.
A las 5.00 horas se realizó la prueba de alcohol con resultado positivo de 0,42 mg/litro de aire espirado a una conductora de 37 años. La copiloto, que dio negativo en alcoholemia, se hizo cargo del turismo.
Por último a las 6.00 horas se procede a la detención de un varón de 24 años al haber producido lesiones constitutivas de delito a otro varón de 30 años, tras haberlo agredido en el exterior de una discoteca, dejándolo en el suelo sangrando abundantemente. El agredido ha presentado denuncia y se encuentra fuera de peligro. Los hechos fueron recogidos en las cámaras de seguridad de la zona, por lo que se han trasladado a policía Foral, cuerpo policial encargado de la investigación del asunto donde a su vez el detenido fue trasladado.
Durante la jornada del domingo, a las 12,00 horas se acude a un domicilio a requerimiento de una mujer, que manifiesta que su vecino de 74 años no contesta desde hace unos días en el domicilio. Tras acudir con las llaves de un familiar, se observa que se encuentra la persona posiblemente en el interior aunque no contesta. Se requiere el servicio de bomberos, localizándose al anciano sentado en el sofá y consciente, aunque fue trasladado al hospital Reina Sofía para su valoración.
A las 19.00 horas se acude a una vivienda en la que vecinos manifiestan que está saliendo fuego de una chimenea. A la llegada de los agentes, se localiza al propietario de la vivienda afectada subido sobre el tejado apagando el fuego con una manguera. Se personan bomberos que terminan de apagar el fuego, no produciéndose daños en el interior de la vivienda.