361 intervenciones atendidas por la Policía Municipal de Pamplona el fin de semana, en un balance que combina incidencias habituales con episodios tan llamativos como el hurto de un cuadro del mítico cantante de Motörhead, sustraído en un establecimiento hostelero del Casco Antiguo.

El suceso, que ha despertado cierta curiosidad, se produjo cuando dos mujeres se llevaron sin autorización un cuadro dedicado a Lemmy Kilmister, icónica figura del rock duro. La actuación policial permitió identificar a las autoras y recuperar la obra, que fue devuelta a su propietario. Según fuentes municipales, el afectado ha decidido no interponer denuncia, por lo que el incidente se ha saldado sin consecuencias.

Más allá de este episodio singular, la actividad policial estuvo marcada por cuestiones más habituales en el día a día de la ciudad. Destacan especialmente las 57 intervenciones relacionadas con problemas de convivencia, un indicador que sigue reflejando tensiones vecinales en distintos puntos de Pamplona, especialmente en zonas con alta densidad de ocio.

Asimismo, los agentes realizaron 41 actuaciones de apoyo a personas en situación de necesidad, evidenciando el papel asistencial que también desempeña la Policía Municipal en contextos de vulnerabilidad social. A ello se suman 26 intervenciones vinculadas a molestias por ruidos, una problemática recurrente que cobra especial relevancia con la llegada del buen tiempo y el aumento de la actividad en la calle.

En el ámbito administrativo, un bar del Casco Antiguo ha sido propuesto para sanción tras detectarse que emitía música incumpliendo una prohibición previa y mantenía la puerta abierta durante la actividad, una práctica que contraviene la normativa vigente.