Un hombre de 42 años ha sido condenado a 19 años de prisión por la agresión mortal a otro hombre durante las fiestas de Baiona en julio de 2024. La sentencia fue dictada este martes por la Audiencia de los Pirineos Atlánticos, en la ciudad de Pau.

El condenado, Jérôme Verin, fue juzgado por la muerte de Éric Courdy, un hombre de 58 años residente en Ondres, que falleció días después de recibir dos fuertes puñetazos en el rostro. Los hechos ocurrieron el 11 de julio de 2024 en un autobús habilitado para el transporte de asistentes a las fiestas.

Verin, que acumulaba 18 condenas previas —14 de ellas relacionadas con hechos violentos, incluidos episodios de violencia conyugal, uso de armas y amenazas de muerte—, fue declarado culpable de “violencia con resultado de muerte sin intención de causarla”. El fiscal había solicitado una pena de 20 años de prisión. El condenado dispone de un plazo de diez días para recurrir la sentencia.

Durante el juicio, el acusado, de origen guadalupeño, alegó inicialmente que la víctima había proferido comentarios racistas, aunque posteriormente se retractó. Ningún testimonio corroboró esa versión. El perito psiquiátrico concluyó que Verin es plenamente responsable de sus actos y señaló que presenta una personalidad antisocial con dificultades para gestionar la frustración.

Perdón a la familia

La defensa sostuvo que el acusado actuó sin medir las consecuencias de sus actos y solicitó una pena que favoreciera su reinserción, petición que no prosperó. En su última intervención, Verin pidió disculpas a la familia de la víctima y reconoció que debería haber actuado de otra manera.

Los hechos se produjeron en la estación de autobuses habilitada para las fiestas, un evento que reúne cada año a más de un millón de personas. Según la investigación, la víctima se encontraba en la parte trasera del autobús junto a su pareja cuando el acusado subió al vehículo. La discusión entre ambos escaló rápidamente, y una vez fuera del autobús, Verin golpeó a Courdy en el rostro, dejándolo inconsciente. El hombre falleció el 16 de julio a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico grave y un edema cerebral.

Tras conocerse el fallo, el condenado reaccionó con nerviosismo y se negó inicialmente a abandonar el banquillo, exigiendo ver a su madre, desplazada desde Guadalupe para asistir al juicio, informa el medio ICI. También profirió insultos contra la familia de la víctima. La defensa estudia presentar un recurso de apelación.