Dos peregrinos que realizaban el Camino de Santiago con un burro de carga han tenido que darse la vuelta a la entrada de Pamplona al percatarse de que la ruta no era viable, ya que se debían cumplir determinados requisitos mínimos para peregrinar con un animal, ha explicado la Policía Foral.

El cuerpo policial ha detallado las correspondientes exigencias, que pasan por tener la documentación oficial, que incluye el microchip identificativo del ejemplar y su Pasaporte Equino (DIE) con el historial sanitario al día.

Además, se debe tener en cuenta que deben alojarse en establecimientos autorizados, ya que los albergues comunes "no admiten animales", por lo que conviene asegurarse la estancia en hípicas o terrenos autorizados previamente. Igualmente hay que tener presente que las ordenanzas municipales "prohíben dejar animales atados o desatendidos en la vía pública o accesos a comercios".

Como conclusión, la Policía Foral ha recomendado informarse, tener los papeles en regla y planificar con antelación, ya que "peregrinar con un compañero animal es una experiencia única, pero exige una responsabilidad legal y de bienestar extrema".