NAVARRA | PATRIMONIO HISTÓRICO

Patrimonio con mucha historia

Bere arbasoek bizi izan zituzten historia eta gertakariek, oso izaera nabarmeneko eta bere monumentu historiko askotan ikus daitekeen nortasun propioa duen lurralde baten iragana erakusten duten lekuz beteta dago Nafarroa. Bere herrien ondarea historiaz eta istorioz beteta dago txoko guztietan

03.07.2020 | 20:25
Patrimonio con mucha historia

El Palacio Real de Olite

OLITE - El Palacio Real de Olite, corte de los Reyes navarros hasta la conquista de Navarra y su incorporación a la Corona de Castilla (1512), fue uno de los castillos medievales más lujosos de Europa. Viéndolo de cerca, es fácil viajar hasta la época del medievo y es digno de cualquier postal. Ubicado en Olite, municipio de la Zona Media de Navarra, tuvo que ser restaurado en 1937, intentando mantener su aspecto original. Fue declarado Monumento Nacional en 1925 y está considerado como uno de los conjuntos civiles góticos más interesantes de Europa. Se pueden hacer visitas guiadas para descubrir todos sus rincones, como las torres, jardines, estancias, etc. Cada año suelen celebrar las Fiestas Medievales y una de las zonas del palacio acoge parte del programa del Festival de Teatro de Olite. Sin duda es una de las visitas obligadas para quien disfrute de unos días en Navarra. - I. U.


Puente Románico de Gares

PUENTE LA REINA - El puente románico de Puente la Reina es un buen comienzo para disfrutar de una visita a esta localidad de la Zona Media de Navarra. Es uno de los ejemplos de arquitectura civil más interesantes del Camino de Santiago y punto de encuentro de peregrinos. Se levantó sobre el río Arga en el siglo XI y sirvió para facilitar el paso a los peregrinos. Cuenta con siete arcos de medio punto, el más oriental bajo tierra, y 110 metros de largo. El puente, unido al paisaje de esta localidad en la que abundan edificios de piedra, es digna de postal y merece una visita calmada. - I. U.

El Palacio de los Reyes de Navarra en Lizarra

ESTELLA-LIZARRA - En una de las zonas más pintorescas de Estella-Lizarra, pegado a la plaza de San Martín con la esquina de San Nicolás, antigua rúa de los Peregrinos, se alza el Palacio de los Reyes de Navarra, una de las joyas arquitectónicas de la ciudad y único ejemplo del románico civil de la Comunidad Foral, que fue declarado Monumento Nacional en 1931. Levantado en el último tercio del siglo XII, mira hacia la iglesia de San Pedro de la Rúa y tiene una magnífica fachada con dos capiteles historiados, uno de los cuales representa la lucha de Roldán y el gigante Ferragut. El elemento más significativo de este edificio de planta rectangular es su fachada, que se basa en una construcción con tres cuerpos y dos torreones. Tras la restauración realizada en 1975, el palacio se convirtió en sede del Museo Gustavo de Maeztu (1887-1947). Aproveche su visita al palacio para recorrer esta ciudad de origen medieval siguiendo el paso de los peregrinos y disfrutando de la riqueza artística de iglesias como San Miguel o San Pedro de la Rúa. - I. U.


Castillo de Marcilla

MARCILLA- En los últimos años del reinado de Carlos III el Noble, se construyó el Castillo de Marcilla. Es una fortaleza señorial gótica. Los fosos dan a entender que se trataba de una fortaleza, aunque más tarde, se transformara en un castillo-palacio de tipo residencial. El edificio, declarado Bien de Interés Cultural, es una construcción de planta cuadrada. En su interior destacan la capilla que conserva sus pinturas (S. XVI) y el patio de armas, en torno al cual se distribuían las distintas dependencias de esta edificación. El castillo fue levantado en el siglo XV por Mosén Pierres de Peralta y se sitúa en el centro de la villa, lo cual lo dota de unasingular apariencia dentro del pueblo - I. U.

San Miguel de Aralar, mil años de historia y unas vistas privilegiadas

UHARTE-ARAKIL - San Miguel in Excelsis, es un Santuario con más de mil años de historia levantado en la sierra de Aralar, junto a la cima del monte Artxueta. A su historia le acompañan unas vistas privilegiadas, pudiendo disfrutar de una impresionante panorámica que abarca el corredor de Arakil o Barranca, San Donato y las sierras de Urbasa y Andía. En su interior cuenta con un retablo románico, de gran valor. San Miguel de Aralar está ubicado en un lugar estratégico, en la cima del monte Artxueta. El actual templo fue construido en la primera mitad del siglo XII como ampliación de un edificio románico de principios del siglo XI. Es destacable el Retablo de Aralar, una obra de arte de 2 metros de longitud por 1,14 de altura que preside el presbiterio del templo. - I. U.

Calzada de Ablitas y varios yacimientos arqueológicos

ABLITAS- Navarra tiene varios puntos en los que aún pueden verse vestigios de la época romana. La calzada romana de Ablitas es un claro ejemplo. Era parte de uno de los caminos más importantes de Hispania, que comunicaba el Mediterráneo con el Cantábrico. Ahora, gracias a la señalización, puede observarse el recorrido que seguía esta importante vía a su paso por el sur de la Comunidad Foral. El área interpretativa protege un tramo de calzada romana de 200 metros. Hay paneles didácticos. También cabe destacar el Museo y el yacimiento arqueológico Villa de Arellano, conocido también como Villa de las Musas, por haber encontrado allí el mosaico romano de las Musas. Los restos arqueológicos encontrados indican que esta villa fue construida entre los siglos I y V d.C. Lo mismo ocurre en Andelos, en Mendigorria. El museo es la antesala de la visita para descubrir el trazado de las calles y sus viviendas. Entre otros también cabe destacar el de Santa Criz, uno de los mejor conservados (Eslava) y donde se recogen los restos de una ciudad romana antes vascónica; el de las Eretas, en Berbinzana, donde visitar restos de un poblado fortificado que muestra al visitante cómo se vivía en la Edad del Hierro; y el de la Villa Romana de Liédena. - I. U.


Poblado de iglesias y monasterios

YESA - Navarra tiene muchos edificios religiosos. Los monasterios son una huella del pasado y en este caso, suelen estar en lugares que merecen la pena visitar. En Navarra son muchos los monasterios importantes, y los hay desde el norte hasta el sur. Puede que el más conocido y uno de los de más valor sea el de Leyre, ubicado en Yesa. Guarda el Panteón de los reyes de Navarra y la iglesia conserva elementos románicos de gran importancia. Otro ejemplo es el Monasterio de Urdax, en Baztan. Muy cerca de Estella-Lizarra se encuentran el de Irache e Iranzu, dos lugares que se pueden visitar y aguardan grandes parajes, ideales para tomar grandes fotografías. Ya hacia la Ribera de Navarra, pueden destacarse el Monasterio de la Oliva en Carcastillo o el de Fitero, entre otros. En cuanto a las iglesias, entre otras tienen un gran valor la de Santa María de Eunate, San Miguel de Estella-Lizarra, San Pedro de Puente la Reina, San Román de Cirauqui, La Asunción de Villatuerta, San Andrés Apóstol de Villamayor de Monjardín, La Natividad de Monreal, San Salvador de Urdax, San Pedro de Aibar, la Magdalena de Tudela, San Juan de Jerusalén de Cabanillas, Santiago de Elizondo, San Esteban de Yesa o San Salvador de Irurita, todas situadas a lo largo del Camino de Santiago. - I. U.

Castillo de Javier

JAVIER - En plena Zona Media de Navarra, en Javier, se alza el castillo del mismo nombre, todo un símbolo de Navarra, cuna de San Francisco Javier, patrón de la Comunidad. Cada año a principios de marzo miles de navarros y navarras realizan la popular peregrinación conocida como la Javierada. Un puente levadizo introduce a quien lo visita en un lugar histórico poblado de torres, mazmorras, matacanes, troneras y saeteras, y le permitirá conocer el lugar donde nació (1506) y vivió San Francisco Javier, cofundador de la Compañía de Jesús y uno de los misioneros más universales. Los orígenes de este castillo datan del siglo X, en el que se levantó una torre de señales, concretamente, la torre del Homenaje. Está ubicado estratégicamente entre los reinos de Navarra y Aragón, lo cual deja claro que se utilizó como fortaleza. Tiene también una interesante parte de museo, que se divide en tres secciones y temáticas: una sobre la historia del edificio, otra sobre Javier y por último la dedicada a Navarra en la historia y la pinacoteca. - I. U.

Molinos; Zubieta y Urdax

ZUBIETA - El molino de Zubieta, rehabilitado y abierto al público en 1998, fue construido en 1785. Con la desamortización de Mendizábal a mediados del siglo XIX, dejó de ser molino real para convertirse en molino comunal al servicio de los habitantes de la zona. También en Urdax hay un molino. Se conserva en perfecto estado desde que en el siglo XVIII fuera reconstruido. En la visita se puede ver el molino en funcionamiento. No se puede desaprovechar la visita para disfrutar también de un pueblo lleno de encanto bordeando el canal que lo atraviesa, al que asoman suntuosas casas señoriales. - I. U.

Acueducto de Noain

NOAIN - Un hermoso acueducto, quizás no de los más conocidos pero sí de los más lucidos, se alza en Noain, localidad cercana a la capital navarra. El acueducto fue levantado y construido entre los años 1783 y 1790 y aunque dejó de prestar su servicio hace muchos años, hoy en día es una construcción que recuerda cómo el agua viajaba desde el manantial de Subiza hasta la capital. El proyecto para su construcción se encargó al arquitecto real Ventura Rodríguez y en 1790 se inaugura esta infraestructura hidráulica que supuso la canalización del agua a lo largo de 16,5 kilómetros de recorrido. - I. U.

Monolito de Amaiur

AMAIUR - Un lugar lleno de historia es el monolito del monte Gaztelu, que recuerda que Amaiur fue el último foco de resistencia frente a la conquista de Navarra y su incorporación a la corona de Castilla. En el año 1982, las y los jóvenes del pueblo crearon la asociación Gaztelu Elkartea de Amaiur y reconstruyeron el monolito. Este es hoy, nuevamente, un símbolo de la historia de las navarras y navarros. - I. U.

Cerco de Artajona

ARTAJONA - El Cerco de Artajona lleva a quien lo visita a disfrutar de la fortificación popular medieval más importante de la Zona Media del territorio. Originariamente tuvo catorce torreones almenados, de los cuales quedan nueve, unidos por el camino de ronda. Todo el conjunto protege a la iglesia-fortaleza de San Saturnino que, además de ejercer de campanario, supuso un importante punto desde el cual vigilar. Destaca su portada gótica de finales del siglo XIII. En el interior también hay un interesante retablo gótico realizado entre 1505 y 1515. Merece la pena asomarse al imponente caserío de Artajona que desciende por la ladera del cerro y disfrutar de una impresionante vista sobre el conjunto de este pueblo medieval, que es visita obligada. - I. U.