Las razones por las que se desaconseja comprar melón o sandía cortadas

Es perjudicial para la salud porque hay mayor probabilidad de sufrir una intoxicación alimentaria

08.07.2021 | 13:45
Piezas de sandía cortadas en el mercado.

Actualmente adquirir fruta que ya está cortada en los supermercados es una solución fácil para aquellas personas que viven solas o que son las únicas en casa que consumen fruta.

Otro factor que lleva a las personas a demandar este tipo de presentación en la fruta, es que muchas veces no se tiene el espacio suficiente para guardar en la nevera por el gran tamaño que tienen como los melones o las sandías.

Sin embargo, esta compra que parece inofensiva puede convertirse en perjudicial para la salud. Es por eso, que nutricionistas han comenzado una investigación para dar a conocer a la población cuáles son las contraindicaciones de comprar este tipo de alimentos.

Según la dietista, Beatriz Robles, "al cortar la fruta, estamos rompiendo la protección natural que aísla la parte comestible del ambiente. Las frutas y las verduras pueden tener en su superficie microorganismos patógenos como Salmonella, Listeria o Escherichia coli, de manera que, si no se lavan correctamente antes de cortarlas, pueden pasar al interior".

Es así que para evitar el mal rato por una intoxicación alimentaria, Robles aconseja lavar tanto frutas como verduras, a pesar de que se puedan consumir sin piel o con piel.

A pesar de que pueda parecer que no tiene mucho sentido, la experta indica que en la piel "puede haber microorganismos que arrastramos con el cuchillo al interior al pelarlas. Así que lo primero es lavar".

En el caso de que una fruta se consuma con piel, el lavado deberá ser más profundo. La dietista recomienda desinfectar con agua y lejía, colocando los alimentos por cinco minutos en un recipiente que contenga una solución compuesta de los elementos anteriores. Antes de comerlo se debe aclarar muy bien.

Otra de las razones por la cual Robles desaconseja comprar fruta cortada es porque indica que "también puede haber una contaminación procedente del operario o de los utensilios de cortado. Si la fruta cortada no se mantiene refrigerada, se favorece el crecimiento de los microorganismos y, como es un alimento listo para el consumo, no hay ningún tratamiento posterior que mejore sus características higiénicas".

Es por eso que es mejor comprar la fruta entera. En el caso de que se pueda echar a perder la pieza de melón o sandía, es recomendable comprar siempre la que se encuentre dentro del frigorífico en el supermercado.

Y cómo en verano se suele consumir en mayor cantidad este tipo de frutas, para evitar sustos y malos ratos, nunca se debe olvidar la importancia que tiene lavarlas antes de comerlas, y así disfrutar de un alimento refrescante.

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