La ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) tendrá que abandonar la Franja de Gaza cuando acabe este mes, según ha ordenado el Gobierno israelí, que acusa al grupo humanitario de incumplir los requisitos de estancia al negarse a entregar una lista con sus empleados palestinos.
La exigencia israelí y el plazo de salida
MSF confirmó el viernes que no iba a entregar la mencionada lista al considerar que convertía a sus empleados palestinos en objetivos. En un comunicado del Ministerio para Asuntos de la Diáspora y Lucha contra el Antisemitismo de Israel, el Gobierno anuncia el inicio de los procedimientos para “dar por terminadas las actividades de MSF en la Franja de Gaza” por una “violación sustancial y continua” de los procedimientos de registro que, según Israel, buscan “facilitar la actividad humanitaria legítima” y evitar el uso de la cobertura humanitaria para “actividades hostiles y terrorismo”. “De acuerdo con la normativa, MSF cesará sus operaciones y abandonará la Franja de Gaza el 28 de febrero de 2026”, concluye el Ministerio. Israel añade que esas listas “no se compartirán con terceros” y se usarán “exclusivamente para fines internos”.
Postura de MSF
MSF ha señalado que se mostró dispuesta a compartir una lista concreta con nombres siempre que estuviera “sujeta a parámetros claros” y con la seguridad del personal como “prioridad fundamental”, pero asegura que, pese a los “repetidos esfuerzos”, fue “evidente” que no se podía llegar a un acuerdo sobre las condiciones solicitadas. Ante la falta de garantías y “ante tal incertidumbre”, decidió “no compartir información sobre los trabajadores en las circunstancias actuales”. La organización advierte de que expulsarla de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este tendrá consecuencias “devastadoras” en un invierno en el que las condiciones de vida siguen siendo extremas y el sistema sanitario está “prácticamente inoperativo”, recordando también el impacto sobre el personal sanitario y sus propios trabajadores.
“Un pretexto para impedir la ayuda”
En su primera respuesta tras conocer la decisión, MSF sostiene que se trata de una excusa para impedir que la ayuda llegue a Gaza en un momento crítico: “Este es un pretexto para impedir la asistencia humanitaria. Las autoridades israelíes están obligando a las organizaciones humanitarias a tomar una decisión imposible: exponer a su personal a riesgos o interrumpir la atención médica esencial para las personas que la necesitan desesperadamente”, ha señalado la ONG.