El 88% de las familias navarras cree que el coronavirus afectará a hijos con discapacidad

El director general de la Fundación Adecco, Francisco Mesonero, apunta que este episodio "ha de sacudir nuestros esquemas mentales y hacernos repensar en la sociedad"

13.05.2020 | 16:37
La plaza del Ayuntamiento de Pamplona, totalmente vacía durante el confinamiento.

PAMPLONA. El 88 % de las familias navarras cree que la crisis de la COVID-19 supondrá un retroceso para la inclusión de sus hijos con discapacidad, según el informe "Discapacidad y Familia" de la Fundación Adecco.

El director general de la Fundación Adecco, Francisco Mesonero, apunta en un comunicado que este episodio "ha de sacudir nuestros esquemas mentales y hacernos repensar en la sociedad que queremos reconstruir, más humana que nunca" y ha de elevar la discapacidad a "asunto de Estado".

El análisis basa sus conclusiones en una encuesta a 500 familias con hijos con discapacidad entre 0 y 18 años, que este confinamiento ha situado en una "experiencia totalmente desconocida" que el 90 % de los encuestados ha asegurado que se hace más "complicado" con una persona con discapacidad psíquica o intelectual.

Aunque la ley permitía salir a la calle a personas con ciertas discapacidades durante el confinamiento, no se llegaba a suplir la actividad ni las relaciones sociales que tenían antes de la COVID-19, con lo que se produce "un notable deterioro en los avances que habíamos ido consiguiendo", admite un encuestado.

Frente a esta opinión, un 9 % considera que, por el contrario, esta etapa generará "cambios positivos en la sociedad", haciendo que seamos "más empáticos y comprensivos hacia las personas con discapacidad, facilitando y avanzando en su inclusión" y un 3 % cree que "no tendrá impacto alguno".

Durante el estado de alarma, un 75 % de los menores con discapacidad ha tenido que suspender totalmente sus terapias, tratamientos, mientras que un 15 % lo han hecho vía online, y un 10 % puede continuar por ser consideradas "esenciales".

La Fundación Adecco apela a la acción coordinada entre Administración Pública, empresas, tejido asociativo y sociedad civil para minimizar el impacto de la era COVID-19 en la plena inclusión de las personas con discapacidad.