Acuerdo de salida

May advierte de que si no se acepta su acuerdo, el ‘brexit’ se prolongará mucho

Trata de conseguir los apoyos que le faltan para que, a la tercera, su plan sea finalmente aprobado en Westminster

09.02.2020 | 00:48
La primera ministra británica, Theresa May, saluda mientras abandona el número 10 de Downing Street.

Londres- El Gobierno británico, una vez concluida una semana clave para el brexit, invitó a "reflexionar" a los diputados este fin de semana sobre el Acuerdo de Salida que deberán votar, por tercera vez, no más tarde del próximo miércoles. El ministro del Gabinete, David Lidington, número dos de la primera ministra británica, Theresa May, subrayó ayer que este pacto tiene la "gran virtud" de contar con el respaldo de los Veintisiete y recordó que la única alternativa si no sale adelante será una prórroga larga del brexit.

El Ejecutivo trata a contrarreloj de recabar los apoyos que le faltan, un total de 76, siempre y cuando los 242 diputados que votaron a favor del acuerdo el 12 de marzo no varíen su postura. El ala de conservadores más euroescéptica que lidera el Grupo de Investigación Europea (ERG, por sus siglas en inglés) y los diez parlamentarios del Partido Democrático Unionista (DUP) de Irlanda del Norte son, por sus reticencias, el principal objetivo de la tarea de convicción del Gobierno británico.

Con estos últimos se reunieron ayer miembros del Ejecutivo de Theresa May en su infatigable búsqueda de respaldo, con una conversación que se centró en el escepticismo reinante sobre la salvaguarda irlandesa, ideada para evitar el restablecimiento de una frontera dura entre las dos Irlandas. A pesar de esa meta común, el Gobierno mostró el jueves fricciones, después de que siete de sus miembros, incluido el titular del brexit, Stephen Barclay, votaran en contra de prorrogar la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Estos fueron, además de Barclay, el ministro de Comercio Internacional, Liam Fox; el de Transporte, Chris Grayling; la de Cooperación Internacional, Penny Mordaunt; el de Defensa, Gavin Williamson; la viceministra de Economía, Liz Truss, y la líder de los conservadores en la Cámara de los Comunes, Andrea Leadsom.

La decisión de estos altos mandos de la ejecutiva de Theresa May muestran a un Gobierno debilitado que, sin embargo, según se apresuró Lidington a asegurar, se mantiene unido. El ministro del Gabinete recordó que el Partido Conservador dio libertad de voto a sus miembros sobre la moción del jueves y que ayer por la mañana el Ejecutivo, en su totalidad, aceptó la voluntad que mostró el Parlamento, que respaldó por 413 votos a favor y 202 votos en contra prorrogar el brexit.

Interrogantes Aunque el jueves Westminster aprobó esta extensión del Artículo 50 del Tratado de Lisboa, en virtud del cual se iniciaron las negociaciones entre ambos bloques y que establecía el 29 de marzo como fecha límite para ejecutar el "divorcio", sobre ella aún gravitan varios interrogantes. No solo no está garantizado que se vaya a producir -para ello es requisito indispensable que el bloque comunitario de forma unánime la apruebe- sino que no está tampoco claro cuánto podría dilatarse.

Según la moción del Gobierno que la noche del jueves respaldó la cámara, si esta aprueba el acuerdo del brexit sellado entre Londres y Bruselas antes del próximo miércoles 20 de marzo, entonces May se ha comprometido a solicitar que la prórroga tenga como límite el 30 de junio. De lo contrario, el aplazamiento del brexit deberá ser más largo y, además, obligará al Reino Unido a tener que participar en las elecciones comunitarias. Según los tratados comunitarios, todos los Estados miembros de la UE están obligados a convocar elecciones a la Eurocámara. Como los próximos comicios al Parlamento Europeo se celebrarán entre el 23 y el 26 de mayo, el Reino Unido debería elegir eurodiputados si la salida se retrasa más allá de esa fecha.

Por su parte, la Comisión Europea ha adelantado que la petición de extender el periodo para salir de la Unión Europea se tratará en la cumbre de líderes que se celebra en Bruselas entre el jueves y el viernes, "dando prioridad a la necesidad de garantizar el funcionamiento de las instituciones de la Unión Europea y teniendo en cuenta las razones y la duración de una posible extensión".