Todos los mapas para comprender la situación electoral

Un pronóstico, una conjetura, una pesadilla y un sueño

02.11.2020 | 20:11
Un pronóstico, una conjetura, una pesadilla y un sueño

La proyección de los cuatro escenarios electorales más posibles tiene un marcado acento azul, pero no olvidamos los resultados de 2016, que sorprendieron a Obama y a Clinton, pero también al propio Trump

El primer mapa describe la situación electoral a día de hoy según los sondeos de intención de voto. Tal como se puede consultar interactivamente en www.270towin.com, son necesarios 270 electores (votos electorales) para hacerse con la victoria.

Los estados en azul son aquellos en los que el candidato demócrata goza de una ventaja notable sobre su oponente (los cuales suman 259 votos) y los estados rojos son aquellos en los que Trump va a obtener una cómoda victoria sobre Biden (126 votos). De entrada, Biden goza de una amplia ventaja, ya que sólo necesita 11 votos electorales más. Trump por el contrario tiene que conseguir 144. Hay dos datos importantes que subrayar. Según los sondeos, Biden ha obtenido el 67,3% de los votos electorales que podemos considerar "seguros" mientras que Trump sólo se ha hecho con el restante 32,7% del país. Por otro lado, los ocho "estados batalla" de estas elecciones, son estados en los que Trump ganó en 2016 y cuyo apoyo ha perdido en 2020, lo que es un indicativo la debilidad de este candidato: está luchando por recuperar territorio republicano. Por lo que respecta a la división del voto, no hay sorpresas: El asno azul domina en ambas costas y el elefante rojo es el rey del Lejano y Medio Oeste y el Profundo Sur.

La clave está por tanto en los ocho "estados batalla" en los que se va a dirimir la guerra electoral, los cuales están representados en ocre en el mapa 1: Arizona, Texas, Iowa, Ohio, Pensilvania, North Carolina, Georgia y Florida. La situación es crítica para Trump, ya que tiene que ganar necesariamente en los ocho citados estados para lograr los 144 votos que necesita para hacerse con la victoria. La situación es aún peor, si tenemos en cuenta que Trump tan sólo adelanta a Biden en tres de estos ocho estados, en Iowa por 1,7 puntos, en Texas por tan sólo un punto y en Ohio por un escaso margen de 0,2 puntos. Según los últimos sondeos, Biden adelanta a Trump en Pensilvania por 5 puntos, en Arizona por 3 puntos, en North Carolina por 3, en Florida por 2 y en Georgia por 1,6. Es preciso añadir que Biden ha estado ininterrumpidamente por delante de Trump en los sondeos de voto de estos estados desde marzo de este año. Basándonos en estos datos, el pronóstico más "seguro" es que Biden se haga con la victoria según el mapa 2, con 359 votos electorales frente a los 179 de Trump.

Se pueden hacer no obstante dos matizaciones a este mapa teniendo en cuenta la trayectoria histórica de algunos de estos estados. Unos pocos analistas han sugerido que, en estados como Florida, Georgia y North Carolina, el "peso de la tradición" podría hacer variar a última hora la balanza dos o tres puntos en favor de Trump, en cuyo caso tendríamos el mapa electoral 3, con una victoria más ajustada de Biden sobre Trump de 299 votos a 239. Pero es importante subrayar que los sondeos no apoyan esta opción.

Como hemos apuntado, el único escenario que daría la victoria a Trump sería ganar en los ocho estados batalla. La victoria roja en Pensilvania y Arizona es muy incierta. De los 178 sondeos de voto realizados en Pensilvania entre febrero y octubre de 2020, tan sólo 16 han dado la victoria a Trump (9%). Dicho de otro modo, en el 91% de los casos los sondeos han situado a Biden por delante de Trump con ventajas que varían entre 1,5 y 7,5 puntos según el color de la encuesta. Los sondeos de octubre han situado a Biden un mínimo de 5 puntos por delante de Trump a lo todo largo del mes. En el caso de Arizona, se han hecho 137 encuestas 32 de las cuales le dan la victoria a Trump (23,4%) y 102 a Biden (76,6%). Con ligeros picos, desde marzo de este año Biden ha mantenido una ventaja media de 3 puntos sobre Trump. En cualquier caso, la victoria en los ocho estados batalla nos daría el mapa 4, una victoria mínima de Trump sobre Biden.

El contrapeso de este último mapa es una posible marea azul que se haría con los ocho estados batalla, lo cual es tan improbable como el resultado del mapa 4, si bien un voto azul en Florida y North Carolina es más probable que un voto rojo en Pensilvania y Arizona. En este caso el Partido Demócrata se haría con más de 400 votos electorales, incluidos los de Texas y Georgia, un resultado histórico.

Por último, la casa de representantes y el senado también están en liza. El asno azul tiene un 80% de posibilidades de hacerse con un total de entre 224 y 255 votos en la cámara frente a un 4% de posibilidades del elefante rojo de controlar esta cámara. Con un total de 435 miembros de voto, es muy posible que el Partido Demócrata logre el control de un 51% al 59% del hemiciclo. Por lo que respecta al senado, una tribuna de 100 escaños (dos por estado), en la actualidad está controlado por una mayoría republicana de 53 escaños rojos frente a 45 azules y dos independientes. En estas elecciones hay un total de 35 escaños en juego, de los cuales el Partido Republicano probablemente se hará con 16 y el Partido demócrata con 14. El resto, un total de 5 escaños, hará la diferencia. Bajo el lema "Flip the senate" y "Stop Mitch McConnell's agenda", los demócratas necesitan ganar tan sólo uno de los cinco escaños de los estados de Montana, Iowa, North Carolina y Georgia para conquistar la cámara. En Iowa el candidato republicano se adelanta por 3 puntos, en Montana ambos candidatos están en empate técnico, en North Carolina el candidato demócrata se adelanta con 3 puntos y en Georgia, donde hay dos escaños en juego, los candidatos demócratas Raphael Warnock y Jon Ossoff gozan de amplias ventajas sobre sus oponentes de 8 y 2 puntos respectivamente.

Una victoria de Biden en la Casa Blanca acompañada del control de ambas cámaras daría luz verde a las políticas en materia de equidad, diversidad, justicia social, inmigración, seguridad social, educación y medio ambiente que fueron paralizadas por el senado durante la era Obama. En palabras de Warnock, ésta es la única forma de "restaurar la brújula moral de la nación".