Obituario

Luis Ibero Elía, un demócrata incansable

12.11.2020 | 01:01
Luis Ibero Elía

La trayectoria política y social de nuestro siempre querido y admirado Luis Ibero Elía permitiría que un amplio mosaico de voces y experiencias diesen testimonio de su prolija labor; en su mayor parte discreta y desapercibida, siempre generosa. Precisamente, ante la amplitud de su inquieta vocación de servicio, este texto solo alcanza a ofrecer una parte.

Luis Ibero se bregó, como otros miembros de su generación, aquellos primeros años de la democracia, en grupos políticos municipales autodenominados independientes. Independientes, precisamente, por la trasversalidad de sus integrantes. Ese valor, que algunos parece que descubren ahora, fue el caldero en que se mezclaron los ingredientes necesarios para cuajar unas sólidas bases democráticas, en aquella Navarra diversa que estrenaba autogobierno y foralidad democráticas y europeas, en medio de muy serios peligros que lograron vencer.

Los medios suelen prestar casi toda su atención al desarrollo de las políticas del Gobierno y del Parlamento, pero el cambio más abrumador en Navarra se ha producido en los municipios y, en mayor medida, en los municipios de la Comarca de Pamplona. Luis Ibero participó de ese big bang municipal que transformó una cuenca rural y casi agraria en el área metropolitana que configura hoy la Comarca.

Eran otros tiempos, pero es imprescindible reconocer y tener muy presente el valor específico que aportó aquella casta de políticos y profesionales. Aquella sociedad de la transición, que ahora se pretende denostar, estuvo muy llena de grandes figuras marginadas por el marketing y la política sensacionalista. En el mundo globalizado, uniformizado incluso en la crispación, no resulta fácil apreciar el mérito de hacer realidad desarrollos económicos, sociales y culturales desde la pluralidad y diversidad. Aquella generación lo hizo admirablemente.

La política municipal, la más pegada a las personas, vecinas y vecinos, ocupó casi toda su vida política. 30 años de servicio como concejal en Zizur Mayor y en Pamplona, también como presidente del Concejo y alcalde de Zizur Mayor y presidente de la Mancomunidad. Un político a pie de calle, de aquella casta capaz de compaginar sus trabajos con la tarea de servir a su municipio. Compaginar, sí, porque también eran otros tiempos para la atención y el asesoramiento a los clientes de la Caja o para liderar reclamaciones sindicales, tareas a las que también dedicó preocupación y tiempo.

En una apuesta por la necesaria transversalidad, desde su convicción por una Navarra para todas y todos, Luis Ibero se implicó en la fundación de un proyecto político rompedor, tal vez adelantado a su tiempo: Convergencia de Demócratas de Navarra, CDN. Como muchas de las personas que lo acompañaron, dio mucho más de lo que recibió. El demócrata incansable refleja bien la máxima de Churchill: ni el éxito y ni el fracaso son definitivos, lo que cuenta es la voluntad para seguir adelante.

De las figuras políticas convergentes, del propio Luis, resultaba admirable la serenidad con que admitían la decisión de las mayorías, aunque su experiencia y criterio le indicaran que se confundían. Con esa sonrisa que siempre mostraba, era total su entrega al trabajo en cualquier tarea encomendada por la mayoría. De consejero de un Gobierno en funciones a pegar carteles o atender pacientemente a cualquier afiliada o afiliado.

En la política, como en el fútbol, recibe los laureles el realizador, el que mete goles. Siempre pasa desapercibida esa labor esencial de correr la banda y desmarcarse, ocupar campo para cerrar opciones, apoyar el pase o la jugada. Reunirse y pactar los detalles, visitar y contactar con la calle, recabar de primera mano la información precisa y necesaria para quienes tengan que decidir. Luis Ibero fue uno de esos jugadores de campo, extraordinariamente dinámico y resistente, fiel al espíritu osasunista porque, precisamente, constituye su esencia.

Pero la convicción democrática se demuestra más allá de la esfera política. La participación se debe practicar más allá de la dialéctica. Luis Ibero participó en la Asociación de Amigos del Camino de Santiago, una de tantas tareas calladas que definen su vocación de servicio a la sociedad, su firme convicción y siempre coherente práctica

Más evidente, su participación en ese proyecto de recuperar Osasuna para sus socios, dejando piel y patrimonio una vez más, otra muestra más de recia convicción democrática. También aquí, de tu tarea habrá mucho más que no se sepa de lo que hayan podido recoger los medios.

Luis Ibero, Elía por parte de madre como solía apostillar, constituye el ejemplo del demócrata inquieto e incansable que ha dinamizado todos los ámbitos sociales por los que pasó. Su hoja de servicios merece reconocimiento y profundo agradecimiento. Desde la admiración y el reconocimiento, Luis, cuánto te debemos y qué poco nos percatamos de ello.



El autor es exsecretario de Convergencia de Demócratas de Navarra