May apela a la inmigración para convencer sobre su plan

La primera ministra asegura que con el acuerdo “la libertad de movimientos se termina”

07.02.2020 | 18:41
La primera ministra británica, Theresa May, sale del número 10 de Downing Street, su residencia.

Londres - Tras lograr una tregua en los ataques contra su liderazgo, la primera ministra del Reino Unido, Theresa May, inició ayer una campaña para tratar de ganar el apoyo de los británicos a su acuerdo del Brexit subrayando que el pacto permite restringir la llegada de inmigrantes europeos. May, que planea multiplicar sus apariciones en los medios en los próximos días, admitió en una larga entrevista publicada por el tabloide Daily Mail, uno de los diarios más leídos del país, que su pacto no es "ideal", pero da respuesta a las principales razones que llevaron al 51,9% de los votantes a apoyar el Brexit en 2016. "Como ministra de Interior, durante seis años hice todo lo que pude para reducir la inmigración, pero tenía una mano atada a la espalda porque no podía hacer nada sobre la gente que venía de la UE. Ahora podemos hacerlo. La libertad de movimiento se termina", dijo May. "No enviaremos más sumas enormes de dinero a la UE, acabaremos con la jurisdicción del Tribunal de Justicia Europeo, saldremos de la política agraria común y de la de pesca, de la unión aduanera y del mercado único", agregó May.

May se ha asegurado momentáneamente el respaldo de la facción más euroescéptica de su gabinete de Gobierno, que mantiene sin embargo la presión para que regrese a la mesa de negociaciones y pida nuevas concesiones a Bruselas.

sin frontera Encabezados por el ministro de Medio Ambiente, Michael Gove, uno de los impulsores de la campaña a favor el Brexit antes del referéndum de hace dos años, un grupo de ministros están especialmente descontentos con la cláusula acordada para asegurar que no se levanta una frontera entre el territorio bajo soberanía británica de Irlanda del Norte y la República de Irlanda.

Los tories más euroescépticos quieren que Londres pueda retirarse de ese mecanismo de seguridad de forma unilateral si dos años después de su salida de la Unión Europea todavía no se ha llegado a un acuerdo de libre comercio entre ambos lados del canal de la Mancha, una opción que Bruselas ha descartado hasta ahora. Tampoco se ha desvanecido la amenaza de que diputados conservadores descontentos con el acuerdo anunciado esta semana fuercen una moción de confianza contra el liderazgo de May. Los impulsores de esa moción necesitan 48 peticiones para poner en marcha el proceso y, aunque hasta el momento tan solo han logrado algo más de una veintena, no descartan que se pueda superar ese límite en los próximos días.

La guerra interna que se ha abierto en el Partido Conservador ha llevado a la oposición laborista a renovar sus peticiones de unas elecciones generales anticipadas. El número dos de la formación, John McDonnell, aseguró que el Partido Laborista podría negociar un nuevo pacto con la UE antes de la fecha límite en la que se materializará el Brexit, el próximo 29 de marzo. El responsable de Economía laborista apuesta por forjar una "unión aduanera permanente" con la UE que permita al mismo tiempo al Reino Unido firmar tratados de libre comercio con terceros países. También defiende una "relación cercana" con el mercado único que proteja los "derechos de los trabajadores, los derechos medioambientales y los de los consumidores". Reiteró que su formación está abierta a poner "sobre la mesa" la defensa de un nuevo referéndum si no se llegan a convocar elecciones.