UPN y PP aprovechan el episodio para dar lecciones de decencia

Esparza, exconsejero de Barcina, habla de caos sin precedentes; y Beltrán dice que Podemos es “lo peor”

08.02.2020 | 14:26

pamplona - En líneas generales, da la sensación de que los que más se alegran de la crisis de Podemos son los partidos de la oposición, especialmente UPN y PP. Regionalistas y populares quieren hurgar todo lo posible en la herida para tratar de hacer ver que, frente al caos de la formación morada, ellos son un modelo de comportamiento y altura política. Algo paradójico, teniendo en cuenta que los últimos gobiernos de UPN en Navarra y PP en el Estado se han caracterizado en primer lugar por la inestabilidad política y en segunda instancia por el escándalo, los que ha ido protagonizando el PP en los últimos años a cuenta de la corrupción.

A Javier Esparza, presidente de UPN, se le vio especialmente ansioso porque se materialice lo antes posible la expulsión de Aznárez, Buil y Sáez. La idea de una Mesa del Parlamento descabezada y con la mayoría del cambio en peligro le gusta y no quiere que se dilate en el tiempo por un informe jurídico que, desde su conocimiento en leyes, considera innecesario. De hecho, ayer pidió un pleno extraordinario para elegir al nuevo presidente del Parlamento. "La Mesa no tiene que pedir ningún informe, tiene que dar trámite a esa comunicación de expulsión", opinó, al contrario que los servicios jurídicos. En todo momento destacó la "mayoría" de 31 votos sobre 50 que representan UPN, PSN, PP y Podemos-Orain Bai (las fuerzas que ayer se posicionaron a favor de la expulsión de los oficialistas) en la Junta de Portavoces y alarmó con que la situación -el "circo", dijo- es inédita. Consideración curiosa de quien fue partícipe del último Gobierno de UPN, el de Barcina, en minoría desde el primer año de legislatura, atrincherado y sin Presupuestos tres años. Incluso Esparza insinuó la posibilidad de que las leyes del próximo pleno no sean válidas si Aznárez se mantiene en la Presidencia, agitando una vez más el fantasma del recurso del Constitucional. Si Esparza dio las lecciones de estabilidad política, Beltrán dio las de decencia. La presidenta del PP de Navarra acusó a Podemos de ser "casta" y, desde el partido de la trama Gürtel, dijo que la formación morada es "la peor cara de la política". "Aznárez, por decencia, debería irse", aleccionó.

Una posición más moderada mantuvo María Chivite, del PSN, quien responsabilizó de cultivar el germen de la situación a Eduardo Santos, secretario general de Podemos-Ahal Dugu. "No sólo tendría que haberlos expulsado [a los críticos], sino haber litigado por la propiedad del grupo", comentó, para considerar también que el resto de partidos del cambio tendría que haber hecho más para evitar esta situación. - A.I.R.

PRESIDENCIA

AZNÁREZ NO HIZO DECLARACIONES

Tras la Mesa y Junta. No es habitual que Ainhoa Aznárez, presidenta del Parlamento, comparezca ante los medios de comunicación tras las sesiones de Mesa y Junta. Pero ayer un grupo de periodistas consideró que era relevante contar con la versión de la presidenta después de que la expulsión de los oficialistas del grupo parlamentario de Podemos (en el que se encuentra Aznárez, que perdería su cargo si finalmente pasa a los no adscritos) monopolizase el debate político. Fue imposible. La jefa de gabinete de Presidencia, Neniques Roldán, transmitió a los periodistas que la presidenta Aznárez no iba a hacer declaraciones, al considerar que su situación no había sufrido ningún cambio y que por tanto no tenía nada nuevo que comentar a los periodistas sobre lo ocurrido en la Mesa y Junta de ayer.