Injerencia del rey en el juicio del ‘procés’ pese a su obligación de ser neutral

"No es admisible apelar a una supuesta democracia que esté por encima del Derecho", afirma para refutar la defensa de los acusados

08.02.2020 | 20:34
El rey, durante su discurso.

"No es admisible apelar a una supuesta democracia que esté por encima del Derecho", afirma el monarca.

pamplona - El rey Felipe VI incumplió ayer su obligación de mantener la neutralidad institucional con un discurso que da soporte a las acusaciones en el juicio del procés. En una alocución cargada de mensajes vinculados a la situación en Catalunya, el monarca sostuvo que "no es admisible apelar a una supuesta democracia por encima del Derecho". "Sin el respeto a las leyes no existen ni convivencia ni democracia, sino inseguridad, arbitrariedad y, en definitiva, quiebra de los principios morales y cívicos de la sociedad", aseveró en la clausura del World Law Congress, que se ha celebrado estos días en Madrid y que ha reunido a 2.000 juristas de 77 países.

En una clara violación del principio de independencia de los poderes públicos del Estado, la declaración del rey intenta refutar los argumentos esgrimidos por algunas defensas de los líderes del procés que están siendo juzgados por el Tribunal Supremo. Un razonamiento, el de los abogados, que resumió el presidente de la Generalitat, Quim Torra, al comienzo del juicio al defender el derecho a la autodeterminación y el ejercicio de la democracia a través de las urnas por encima de cualquier otro precepto legal. "La democracia está por encima de cualquier ley", de manera que "quien tiene un problema con el principio de legalidad es España, no nosotros", sostuvo.

El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont salió al paso del ataque y replicó al rey que "Franco respetó la ley cuando nombró a Juan Carlos I como sucesor. Por eso su hijo muestra esta obsesión por confundir la ley con la democracia (que por otro lado no es una confusión inocente)", denunció Puigdemont en su tuit.

alegato antinacionalista Felipe VI convirtió su intervención en un alegato contra el procés, el derecho de autodeterminación, los referendos y el nacionalismo en general. Así, el rey defendió que para fortalecer la democracia se requiere garantizar la dignidad de la persona "por encima de fronteras, culturas, religiones o sentimientos nacionales", y que "el respeto al estado de Derecho, en un régimen democrático, no sólo es garantía de los derechos y las libertades, sino pilar esencial del regular funcionamiento de las instituciones y fundamento de la convivencia y del progreso en paz y en libertad de sus ciudadanos".

Organizado por la World Jurist Association, la organización mundial del Derecho que fundó, entre otros, Winston Churchill en plena Guerra Fría, el congreso difundió como colofón una declaración en la que alerta contra los populismos y nacionalismos que aspiran a "destruir" el modelo democrático constitucional, al tiempo que, en la línea del monarca, defendía que "no se puede apelar a la democracia por encima del derecho". El foro de la asociación de juristas más importante del mundo, celebrado en la capital española con motivo del 40º aniversario de la Constitución, expresó su apoyo a la democracia española, a su "impecable" Estado de derecho y a la monarquía parlamentaria.

El Congreso, convertido en un conciliábulo contra el independentismo, contó con la participación del expresidente del Gobierno Felipe González, que también priorizó la importancia de las leyes sobre los derechos. González dijo al Rey que "incluso los que no están de acuerdo con el marco constitucional tienen que respetarlo para intentar cambiarlo. Fuera de ese marco la democracia es mentira. Algunos confunden la descentralización política con centrifugación política". El ex presidente añadió, en referencia a los políticos independentistas: "No podemos presenciar que representantes del Estado luchen contra el Estado". Y por eso, dijo, fue "tan importante" el discurso que pronunció el rey en otoño de 2017.

Los elogios a Felipe VI fueron compartidos por el presidente de Vox, Santiago Abascal, asistente al acto, y que alabó al monarca por "haber dado la cara", en su discurso televisado, frente al separatismo y haber vuelto a poner (ayer) la Constitución y el Estado de Derecho "encima de la mesa". La ciudadanía tiene con él "un deber de gratitud". A su juicio, el rey "siempre debe tener un papel relevante" y así, dijo, puede volver a suceder tras el 28-A. - D.N.