Tudela: cuatro años de cambio al que le avalan los números

Baja la deuda, se acometen grandes proyectos a menor coste y mejora la política social
En campaña el PSN ha evitado comprometerse en reeditarlo

09.02.2020 | 10:37
Alejandro Toquero (Navarra +).

tudela - Alejandro Toquero (Navarra Suma), Eneko Larrarte (I-E), Ángel Sanz (PSN), Daniel López (Podemos), Mikel Sánchez (CUP), Noel Iriz (Geroa Bai), José Ignacio Martínez (Vecinos por Tudela) y Alfredo Molinero (Vox) son los candidatos que aspiran a la alcaldía de Tudela. Los cuatro años de esta legislatura pasada demuestran lo importante que resulta, políticamente, la Casa Consistorial de la plaza Vieja, y solo hay que ver la oposición realizada en este tiempo para ver la relevancia que tiene en Navarra quién gobierne Tudela. La religión, las tradiciones, el euskera, infraestructuras que no dependen del Ayuntamiento o la poca crítica realizada al Gobierno de Navarra han sido las claves para que UPN, PPN y, en muchas ocasiones, PSN, uno de los socios del tripartito I-E, PSN y Tudela Puede), hayan criticado al equipo de gobierno.

El denominado Gobierno del Cambio llegó también a Tudela y, opiniones políticas al margen, los datos demuestran que el empleo ha descendido y que en abril de 2019 existen 2.290 parados en Tudela, cuando en abril de 2015 la cifra rondaba los 3.300. Hay 15.200 afiliados a la seguridad social por los 13.100 de abril de 2015 y la brecha territorial se ha reducido en casi mil euros ya que si antes la diferencia de sueldos al año estaba entre Pamplona y Tudela en 7.539 euros (en 2014) ahora está en 6.570 euros (en 2017). Además la pobreza relativa también ha descendido pasando del 7,4% de la población al 5,6%.

En este tiempo se han acometido proyectos que el anterior gobierno de UPN había dejado abandonados en un cajón como el ascensor urbano al Barrio de Lourdes, el parque del Queiles o el cerro de Santa Bárbara buscando financiación en Europa, pero también se ha incrementado el gasto social y se han asumido problemas que los regionalistas no quisieron acometer como el cierre de la salida a la A-68 por el Instituto (con la creación de vía de Huertas Mayores ya planificada hace años), terminar el cubrimiento del Queiles, poner en marcha todas las contratas municipales (todas caducadas desde hace años) o parchear instalaciones deportivas y centros escolares abandonados durante décadas de manos de la gestión de UPN. También han creado proyectos propios como los huertos sociales o el incremento de los presupuestos participativos.

Frente a ello, el tripartito se ha enzarzado en discusiones internas (propiciadas en muchos casos por el PSN y su diferencia de criterio respecto a I-E), no han tenido una buena política comunicativa y han fallado en la transparencia, una de sus máximas apuestas. Tampoco han podido hacer frente a una mejora de la limpieza en la ciudad con un servicio mancomunado que les ha tenido atados durante cuatro años y la falta de claridad en cuanto a la reparación del polideportivo (que sigue teniendo problemas en la cubierta) dio alas a la oposición.

Por primera vez un alcalde de Tudela dejó de acudir a las procesiones, los festejos taurinos perdieron las ayudas, se cambiaron los nombres franquistas de las calles del Barrio de Lourdes y se han multiplicado las citas musicales durante todo el año para tudelanos de todas las edades. Han nacido nuevos eventos culturales de gran prestigio (Avant Garde y Lo que Viene) y se han asentado y mejorado los que existían. Se ha peatonalizado el Casco Viejo pero los comercios no terminan de establecerse por lo que, aunque aumentan las rehabilitaciones, esta zona sigue perdiendo población y las quejas de los vecinos se mantienen. No se ha avanzado en Sementales, sigue existiendo un problema de tráfico y aparcamiento y algunos proyectos que se han anunciado en varias ocasiones parece que nunca llegan (eje Eza, Sarasate, Capuchinos o la mejora del paseo de Pamplona).

En el aspecto político los enfrentamientos han sido constantes durante los cuatro años, con el uso a veces de UPN y PPN de medias verdades o relatos exagerados. En este sentido las redes sociales han sido protagonistas y los concejales han estado más pendientes de lo que se hablaba o criticaba en ellas que de lo que se decía en los medios de comunicación o en la propia calle. El balance final es que entre las formaciones parece que se han roto algunos puentes de diálogo y esto va en perjuicio de los tudelanos.

pactos ¿Que depararán las urnas del próximo 26 de mayo? Es difícil contestar a esa pregunta pero lo que parece evidente es que el tiempo de mayorías absolutas se terminó con los comicios de 2015. La izquierda prefirió acudir sin unirse a las urnas y es difícil adivinar si eso le va a pasar factura ante una derecha unida, con la única excepción de Vox (que todo hace pensar que perderá fuerza y parte de esos 2.060 votos de las generales). Su actuación en los debates, su ausencia en las entrevistas y su evidente falta de programa y proyectos no les ayuda. Vecinos x Tudela es difícil que consiga representación cuando ha centrado su esfuerzo en el Barrio de Lourdes y necesitará más de 700 votos para un concejal. A la izquierda Geroa Bai presenta a un joven candidato con proyección, Noel Iriz y su objetivo es superar los votos conseguidos en 2015 y obtener representación. La CUP, por su parte quiere confirmar su progresión con Mikel Sánchez y tratar de conseguir más de un edil que ya tiene. Podemos (Daniel López) habrá de hacer frente a las polémicas surgidas en el Estado y en Navarra y es duda cómo responderán las urnas. PSN, con Ángel Sanz, ha de lidiar con sus constantes enfrentamientos y cambios internos en Tudela y, al mismo tiempo, aprovechar el efecto Sánchez, sin concretar cuál es su apuesta de gobierno. I-E parece que confirmará su asentamiento en Tudela y mantiene las opciones de gobernar con pactos pero la duda es si acusará la labor de gobierno. Navarra Suma viene de que UPN registrara su mínimo histórico y la unión con PP y Ciudadanos no ha gustado a su electorado y ya en las generales perdió votos. Será difícil que consiga mayoría absoluta para gobernar y su única opción de pactos es con PSN.

El futuro de Tudela se abre de nuevo el 26-M y se verá si la ciudad gira de nuevo a la derecha o se mantiene en la izquierda para poder dar respuesta a los numerosos retos urbanísticos, sociales y económicos pendientes por resolver a partir de 2020.

resultados 2015

UPN (6)4.349

I-E (6)3.766

PSN (3)2.408

Tudela Puede (3)1.933

PPN (2)1.498

CUP (1)919

UPyD (0)422

Geroa Bai (0)368

IxRibera (0)266

21 concejales. Es la cifra necesaria para conformar un gobierno de mayoría en Tudela, al tener el

pleno municipal 21 asientos. En

2015, ese pacto de gobierno lo

conformaron Izquierda-Ezkerra

(6), PSN (3) y Tudela Puede (3).