Maya sale del Ayuntamiento entre aplausos y gritos en contra

09.02.2020 | 15:00
El alcalde de Pamplona, Enrique Maya (i), y el candidato de Navarra Suma al Gobierno de Navarra, Javier Esparza (d), salen del Ayuntamiento
El alcalde de Pamplona, Enrique Maya (i), y el candidato de Navarra Suma al Gobierno de Navarra, Javier Esparza (d), salen del Ayuntamiento

PAMPLONA. El nuevo alcalde de Pamplona, Enrique Maya, ha salido del Ayuntamiento de la ciudad, ya elegido como primer edil, entre gritos de apoyo y aplausos y abucheos, en una Plaza Consistorial abarrotada de ciudadanos.

Maya ha salido del Ayuntamiento pasadas las 19.30 horas de la tarde por la puerta principal que da a la Plaza Consistorial, que se encontraba llena de personas con motivo del pleno de investidura, que ha tenido lugar a las 18 horas.

El recién elegido alcalde ha salido acompañado por Javier Esparza, presidente de UPN y candidato de Navarra Suma a la Presidencia del Gobierno, así como por sus compañeros del grupo de Navarra Suma en el Ayuntamiento.

Han salido rodeados de una fuerte expectación mediática y entre medidas de seguridad. Tanto Maya como sus compañeros han recibido el apoyo de algunos ciudadanos, que han celebrado que ostente la Alcaldía, como los gritos de 'UPN kanpora' que han proferido otros. Posteriormente, ya por Zapatería, la comitiva regionalista se ha detenido y ha irrumpido en aplausos y gritos de "alcalde, alcalde" en torno a Maya.

El primer edil ha denunciado durante la rueda de prensa tras su investidura una supuesta agresión a un edil del PSN a la salida del Consistorio tras el lanzamiento de un objeto. Un incidente que ha dicho que tendrá que confirmar si bien, en todo caso, ha destacado que "no vamos a tolerar ni una sola de estas situaciones". "No puede ocurrir que nadie acose a quienes no son sus opciones políticas", ha subrayado Maya que ha afirmado que "siempre que ocurra algo así lo denunciaremos" porque "no puede tolerarse presión sobre nadie".

También la socialista Maite Esporrín, pese a salir por la puerta trasera del edificio consistorial, ha sido perseguida con gritos de "Esporrín da la cara" o "falsa", cuando abandonaba el Ayuntamiento.