Una plaza dividida

La ciudadanía congregada ayer frente al ayuntamiento, con presencia de simpatizantes de Navarra Suma pero afín en su mayoría a EH Bildu, despide a Joseba Asiron entre aplausos y centra sus críticas en el PSN

09.02.2020 | 15:08
Joseba Asiron y sus compañeros de EH Bildu, aplaudidos por una gran mayoría del público que acudió ayer a la plaza del Ayuntamiento después del pleno de investidura.

el PSN votó su candidatura, EH Bildu hizo igual y más de lo mismo Navarra Suma. Alcaldía para Enrique Maya. Hasta aquí los hechos en el interior del ayuntamiento de Pamplona. En el exterior, con una plaza Consistorial muy distinta a la que celebró hace cuatro años la toma de posesión de Joseba Asiron, las valoraciones fueron tan dispares como el numeroso público que la ocupaba. Simpatizantes de Navarra Suma agolpados en primera línea y detrás una clara mayoría afín a EH Bildu en general, y al alcalde saliente en particular, componían la fotografía general. "Parece que por lo menos hay una conexión entre el gobierno local y la ciudadanía", bromeaba el vecino de la Rochapea Eduardo Portal en "la franja de Gaza" que separaba a los partidarios de unas y otras siglas.

Ayer UPN y PSN estuvieron muy presentes en las gargantas del personal, no precisamente para bien. La alegría iba por barrios y hubo mucha reivindicación festiva, decibelios y un buen batiburrillo de despedidas de solteros, bandas de música, gritos, aplausos y silbidos. Con algo de viento y un sol que a muchos les recordó al de agosto. Por ejemplo a Txus, muy crítico con un PSN que "como ya no tiene a quién venderse, se vende a sí mismo después de la pantomima de estos días. Una vez más se quita la careta y se muestra como lo que es. La marioneta de la derecha", criticó.

Lo cierto es que los socialistas y su cabeza de lista, Maite Esporrín, fueron ayer el blanco de las críticas. La propia Esporrín se vio obligada a abandonar el ayuntamiento por una puerta lateral para evitar el escarnio público que le esperaba fuera. Literalmente a la carrera y escoltada. Triste imagen en democracia. "¡Esporrín, da la cara!", gritó a menudo y sin éxito la plaza. "Vengo desde Huarte, donde el PSN nos ha robado la alcaldía con una sola concejal, a solidarizarme con Iruña, donde el PSN va a hacer la misma jugada, dándole el apoyo al trifachito, que se va a convertir en cuatrifachito", dijo por su parte Andoni Castillo.

"Hoy todos estamos contentos en Navarra Suma. La ciudadanía ha hablado y esto era lo que quería, un cambio de Gobierno en Pamplona. Y ahora toca trabajar por los ciudadanos", concretaba Javier Marquínez, concejal de Navarra Suma en el Valle de Egüés que se acercó a apoyar a los suyos en la toma de posesión de Maya. También estaba por allí su compañero Sebastián Marco, elegido pocas horas antes alcalde de Noáin con mayoría absoluta. "Hemos tenido incertidumbre hasta el final, pero se ha cumplido lo que deseábamos. Era lo que dictaba el sentido común, pero hasta última hora existía el riesgo de que EH Bildu apoyara al PSN", dijo.

"Soy un ciudadano de Pamplona interesado en la gestión política porque me atañe. Y después de muchos años votando a la izquierda abertzale, me he dado cuenta de lo pernicioso que es este gobierno del cambio para mi identidad navarra. Por eso estoy contento. Pero yo no he votado a Maya, he votado contra el cuatripartito porque me ha defraudado totalmente", explicó Antonio.

celebrar los 4 años de asiron La aparición de Joseba Asiron y los representantes de EH Bildu fue sin duda el momento más celebrado ayer en la plaza. "Estamos esperando a que se produzca el milagro y que salga Asiron, porque creemos que todo lo que se ha avanzado en cuatro años, el nuevo alcalde lo va a echar atrás en tres meses. Y es una pena", decía Ainhoa Navascués poco antes de que se confirmara la alcaldía de Enrique Maya.

María Vallejo también se presentó en la plaza con sus amigas "por las dudas de si se llenaría de gente apoyando a Enrique Maya. Hace cuatro años esto parecía el Chupinazo, y hoy también se ve que hay más gente euskaldun. Estamos aquí para felicitar a Asiron. No venimos con la intención de faltar al respeto a nadie, sino de celebrar estos cuatro años gloriosos", concretó la joven. Una rondalla festiva afín al Gaztetxe Maravillas y que ya existía en el Euskal Jai volvió a resurgir ayer para recordar con alegría "que vienen tiempos oscuros. Y somos una forma divertida y desobediente de protestar ante este panorama. La desobediencia pacífica es la mejor forma de combatir el régimen", explicó Txiki, una de sus integrantes.

"Soy uno de los anormales de la ciudad", apuntó por su parte Ricardo en referencia a las palabras de Maya en campaña sobre "recuperar un gobierno de personas normales". Y Fermín Rodríguez, hermano de Germán -asesinado por la Policía en los Sanfermines del 78-, acudió igualmente para "apoyar a los concejales de EH Bildu por el trabajazo que han hecho. La siguiente legislatura volveremos", vaticinó. El vecino de Barañáin José Luis, que también consideraba a Asiron "mi alcalde", opinó que el cambio de alcaldía "no es bueno para el 70% de la gente que no ha votado a UPN ni a los amigos de Vox. Y es una pena que el PSN no cambie, aunque ya se sabía. Está arrinconando a una fuerza como EH Bildu y le siguen utilizando como excusa. Sin embargo en ayuntamientos como Eguesibar, donde podían darle la alcaldía a Geroa Bai, tampoco lo han hecho. Ha ganado otra vez el régimen y lo tenemos que aceptar. Gobernarán ellos y ya está", se resignó. "Es un retroceso fatal para Iruña. Estoy más que satisfecha con la gestión de Asiron, un tipo cercano, que es lo que tiene que ser un alcalde. Ahora empezarán los malos rollos y la Iruña gris", opinó Uxue Tapiz. Y Zutoia Toral, edil de EH Bildu en Zizur Mayor la pasada legislatura, consideró que "esto supone un aprendizaje bestial, y lo asumimos porque esto es la democracia. Pero no vamos a tolerar la falta de coherencia democrática", aseguró.