Pedro Sánchez certifica el fracaso de su investidura: "Quiero ser presidente, pero no a cualquier precio"

Afirma que Iglesias pretendía controlar el 100 % de los ingresos del Gobierno y el 50 % del gasto, incluido el 80 % del gasto social

El candidato socialista lamenta que "se desvanezca la histórica oportunidad" de un Gobierno de coalición con UP y también que persista el bloqueo parlamentario

09.02.2020 | 21:26
El presidente del gobierno Pedro Sánchez y la vicepresidenta Carmen Calvo, en el hemiciclo del Congreso
El candidato socialista, Pedro Sánchez, pronuncia su discurso ante el pleno de la Cámara Baja del Parlamento durante la segunda y definitiva votación de investidura

El candidato socialista lamenta que "se desvanezca la histórica oportunidad" de un Gobierno de coalición con Unidas Podemos y también que persista el bloqueo parlamentario

MADRID. El presidente del Gobierno en funciones y candidato a la investidura, Pedro Sánchez, ha acusado este jueves al líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, de hacer imposible el acuerdo de investidura advirtiendo de que "el problema nunca fue el programa", sino los ministerios, con los que Unidas Podemos quería entrar en el Ejecutivo para controlar la totalidad del Gobierno.

En su discurso en el Congreso antes de la segunda votación de investidura, Sánchez se ha esforzado en explicar que "no hubo nunca humillación" en la propuesta del PSOE para que Podemos controlara una Vicepresidencia y tres ministerios de contenido social, con políticas que están "en el corazón" de un programa progresista y de izquierdas.

"El programa de gobierno fue siempre muy secundario para usted", ha expuesto Sánchez, acusando al líder de Podemos de anteponer el nombre de los ministerios al programa conjunto de un gobierno de coalición. "Sigue sin entender que hace falta un gobierno coherente y cohesionado, no dos gobiernos en un gobierno, señor Iglesias", le ha dicho.

Sánchez ha dicho que Iglesias pretendía controlar el cien por cien de los ingresos del Gobierno y el 50 por ciento del gasto, incluido el 80 por ciento del gasto social, siendo la cuarta fuerza política en el Congreso y con un 25 por ciento de los escaños.

Con un tono muy duro, Sánchez le ha dicho a Iglesias que no conoce "precedente alguno en que un dirigente político se sienta humillado ante la oferta de una vicepresidencia". "¿Alguien considera una humillación ser vicepresidente del Gobierno de España, ser ministro de Sanidad, ser ministro de Igualdad, de Vivienda y Economía Social?", ha desgranado, aludiendo así a la última propuesta que el PSOE le hizo el miércoles a Unidas Podemos.

Para Sánchez, eso no será lo que Iglesias pretendía "imponer", pero sí una "oferta más que razonable" teniendo en cuenta que los 'morados', por su juventud, nunca han ejercido competencias de gestión en el ámbito estatal. Así, ha argumentado que "no se puede poner la Hacienda Pública en manos de alguien que no ha gestionado jamás un presupuesto".

En la misma línea, ha criticado la "propuesta en tiempo de descuento" de Podemos en la que éstos pedían el Ministerio de Trabajo, "como si no supieran que la derogación de la reforma laboral depende de un órgano colegiado que es el Gobierno".

Así, ha resumido que él quiere dirigir "un equipo plural y diverso", pero "marchando en una dirección" y le ha remarcado a Iglesias que no pretende ser "presidente a cualquier precio" ni quiere liderar un gobierno "a sabiendas de que no será útil" para el país. Después de que Iglesias le advirtiera, el pasado lunes, de que sin acuerdo con Podemos nunca será presidente, Sánchez le ha respondido que no está dispuesto a renunciar a sus convicciones.

"Si me obliga a elegir entra una presidencia del Gobierno de España que no sirva a España o mis convicciones, yo no tengo ninguna duda, elijo mis convicciones y proteger a España", ha remachado, unas palabras que han sido recibidas por la ovación más larga de las muchas que ha recibido de su bancada en su intervención.

El socialista ha advertido a Iglesias de que "la izquierda útil es la que cambia las cosas", no "la que pierde incluso cuando gana" y le ha preguntado si "va a unir su voto a la derecha y la ultraderecha para impedir nuevamente un gobierno progresista", recordando una vez más a Iglesias su voto en contra de 2016.

CRÍTICAS A "QUIENES SE TACHAN DE CONSTITUCIONALISTAS" Tras remarcar que hoy "se cierra el encargo" que le hizo el Rey para formar gobierno, ha cargado también contra "quienes se tachan de constitucionalistas" por no facilitar la investidura con una abstención que habría quitado valor a los votos de los independentistas.

Es más, cree que precisamente estaban buscando un gobierno facilitado por ellos para poder reprochárselo durante los próximos cuatro años.

Sánchez ha puesto en valor la implantación del PSOE en toda España y lo ha opuesto a la situación de PP y Ciudadanos, recordando que los 'populares' solo han conseguido un diputado en Cataluña y que los naranjas no tienen un solo concejal en el País Vasco.

El jefe del Ejecutivo ha cerrado su intervención dirigiéndose a los ciudadanos, para recalcar que "España ha superado unida las peores crisis de su historia, y volverá a hacerlo", ha "derrotado unida los peores pronósticos y vaticinios" y ha "vencido unida los mayores desafíos y retos y volverá a hacerlo".

"Ocurra lo que ocurra hoy, España puede contar con el PSOE para unir a la sociedad y nunca para enfrentarla", ha proseguido, antes de finalizar pidiendo, como corresponde en la sesión de investidura, la confianza de la Cámara.