La Fiscalía da por desaparecida a ETA tras su disolución

Limita a “sabotajes y pintadas” el rango de acción de los más críticos con el final de la organización

10.02.2020 | 02:42

pamplona - La Fiscalía de la Audiencia Nacional da por "desaparecida" a ETA tras la disolución de la organización en mayo de 2018. Así lo afirma en su memoria anual sobre grupos terroristas en el Estado español hecha pública ayer. En el documento se señalan como principales amenazas en ese ámbito a algunos sectores vinculados al colectivo oficial de presos EPPK y al movimiento disidente conocido como ATA. El documento contradice pronunciamientos realizados en los últimos meses por altos mandos de la Guardia Civil y la Policía española, así como por varios fiscales franceses en el curso de juicios a miembros de ETA, que han afirmado que la banda sigue viva y capaz de actuar.

La memoria anual de la Fiscalía está firmada por la fiscal general del Estado, María José Segarra, y da por extinguida a la organización armada que el año pasado se desarmó en abril y anunció en mayo su disolución definitiva, dejando atrás más de ochocientos asesinatos durante casi más de cuatro décadas de atentados. La Fiscalía destaca que los sectores ligados al EPPK y el Movimiento pro amnistía y contra la represión (denominado ATA) tienen "una menor capacidad lesiva" que la que tuvo ETA, ya que su actividad "se basa en sabotajes contra infraestructuras ferroviarias y oficinas bancarias, convocatoria de manifestaciones y concentraciones y pintadas para visibilizar las reivindicaciones de los presos etarras".

En cuanto a la violencia callejera, tuvo un "carácter leve" en 2018, en su mayoría pintadas de apoyo a ETA y sus miembros, así como colocación de carteles con textos en el mismo sentido. "Los de mayor entidad sufrieron un leve descenso cuantitativo", continúa la Fiscalía, que recuerda que en el mes de junio se registraron tres sabotajes contra las líneas férreas mediante el corte de las catenarias, que se encuadran en el marco de las jornadas de lucha contra la sentencia del conocido públicamente como caso Altsasu por las agresiones a dos guardias civiles y sus parejas. La autoría se atribuye a los individuos más radicalizados de algunos colectivos.

En mayo de este año el coronel Valentín Díaz Blanco, responsable de los servicios de información de la Guardia Civil, señaló que este cuerpo mantiene bajo escrupuloso seguimiento los movimientos de alrededor de 500 disidentes que han expresado, en público y en privado, su rechazo a la disolución de ETA.

juicio a 'ata' En otro ámbito, la Audiencia Nacional juzga desde ayer al exjefe de ETA Mikel Kabikoitz Carrera Sarobe, Ata, por coordinar el traslado desde Francia de una furgoneta interceptada en 2010 con explosivos mientras se dirigía a la localidad portuguesa de Óbidos, donde la banda tenía una sede logística. Ata aún tiene que cumplir condena en Francia, por lo que el país galo ha acordado su entrega temporal a España para que sea juzgado por estos hechos, por los que se enfrenta a una petición fiscal de 13 años de cárcel. - D.N.