Barkos rechaza el falso cheque en blanco de la derecha a las Cuentas

Bakartxo Ruiz celebra que el proyecto de Presupuestos recoja parte de las peticiones de EH Bildu

06.11.2020 | 02:37

pamplona – La aprobación del anteproyecto ha dado un giro de guion más a la negociación de los Presupuestos para 2021. El miércoles, el Gobierno aprobaba unas Cuentas con récord de inversión pública, refuerzo de las prioridades sociales y unas modificaciones fiscales moderadas que encajan con algunas de las peticiones de EH Bildu. Cuestiones que ayer la portavoz soberanista, Bakartxo Ruiz, celebraba en la medida en la que consolidan el acuerdo entre Gobierno y EH Bildu para los Presupuestos, si bien en algunas cuestiones solo se dan "pasos mínimos", aunque es obvio que las conversaciones están más que encauzadas, y basta con poner las declaraciones de los soberanistas en contraposición con las de Navarra Suma.

Pese a las advertencias del Gobierno y de Chivite de que no aceptarán vetos, Javier Esparza volvió a ofrecer sus abstenciones supuestamente a cambio de nada y mantuvo el veto a EH Bildu: "Si el PSN acuerda con Bildu, no estaremos nosotros". Una postura que no entiende el Gobierno –Chivite insistió en que no aceptará esas actitudes– ni tampoco su principal socio, Geroa Bai, que ayer a través de Uxue Barkos dijo compartir "las no exclusiones de partida", además de que unos Presupuestos tan importantes como los de 2021 exigen "una aprobación convencida", y uno un falso "cheque en blanco".

Lo más significativo desde el punto de vista de la oposición es que ayer EH Bildu asumió que los Presupuestos recogen algunas de sus peticiones, lo que sin duda apunta a que el acuerdo está encauzado. Ruiz lo expresó así: "En el conjunto del anteproyecto vemos un reflejo de las prioridades y propuestas concretas de lo que habíamos puesto sobre la mesa y que el Gobierno ha recogido". Es un principio, si bien no hay acuerdo definitivo, que hace pensar en que se podría lograr un "acuerdo integral".

La batalla sigue estando en materia fiscal. Las modificaciones aprobadas por el Gobierno –que tendrán que ser también validadas por el Parlamento, si no no entran en vigor– contienen algunas de las peticiones de EH Bildu –sobre todo en limitar las deducciones máximas en los planes de pensiones o revisar las bonificaciones empresariales por creación de empleo–, pero son insuficientes. "En materia fiscal el modelo que defiende EH Bildu está bastante lejos de los pasos tímidos que se apuntan".

Y, mientras los soberanistas se centran en lo programático, Esparza apenas puede ocultar que su ofrecimiento tiene una intencionalidad política: presionar al Gobierno y tratar de generarle un problema con sus socios. Después de afear al Ejecutivo que celebre que sean unas Cuentas ambiciosas porque UPN también dedicaba "el 55% a gasto social", se apresuró a volver a plantear su ofrecimiento como un todo o nada. "El PSN no tiene necesidad de pactar con EH Bildu, así que si lo hace es porque quiere". Es, precisamente esa, la lectura que Esparza quiere que quede de todo esto. La idea de que Chivite ha rechazado un regalo generoso por pactar con los soberanistas. En realidad, es justo lo contrario: Esparza sigue con los vetos, y lo único que pretende es intentar poner contra la espada y la pared al Gobierno. "Si el PSN acuerda con EH Bildu no estaremos nosotros, si el PSN quiere un acuerdo con nosotros, lo haremos", zanjó.

Pero es, precisamente, la estrategia que Barkos consideró que no hay que seguir. "Estos Presupuestos, que son importantes, exigen algo más que un cheque en blanco. Exigen una aprobación convencida para dar estabilidad". Lo dijo porque si bien comparte como principio "la no exclusión", también apuntó en una pregunta a la presidenta Chivite que "los principios ideológicos" deben ser importantes. Es decir, que no todo vale para sacar adelante unas Cuentas. O mejor dicho, que no todos los apoyos son gratis, que condicionan el propio desarrollo de las políticas. Chivite siguió en su línea: no habló directamente ni de EH Bildu ni de Navarra Suma, volvió a rechazar que se hable de vetos y apeló a los grandes consensos, aunque desde el martes el acuerdo con los soberanistas está más que hecho.

"Estos Presupuestos exigen una aprobación convencida, no un cheque en blanco"

uxue barkos

Portavoz de Geroa Bai

"En materia fiscal, los pasos que se han dado son mínimos para lo que propusimos"

bakartxo ruiz

Portavoz de EH Bildu