Francia acuerda la entrega de Josu Urrutikoetxea por el atentado de la casa cuartel de Zaragoza

La justicia belga concede asimismo la extradición a España de Jaione Jauregi

18.11.2020 | 02:47
Josu Urrutikoetxea, en París.

El Tribunal Supremo de Francia rechazó ayer el recurso de Josu Urrutikoetxea, Josu Ternera, y acordó su entrega a España por el atentado contra la casa cuartel de Zaragoza en 1987 en el que murieron once personas, entre ellas seis niños. En un mal día para exmiembros de ETA, el Tribunal de Casación de Bélgica acordó también este martes la extradición de Jaione Jauregi después de rechazar el recurso presentado por sus abogados contra la decisión en apelación de entregarla.

Esta es la segunda vez que el Supremo francés se pronuncia sobre una demanda española contra Urrutikoetxea, ya que el pasado día 4 dio también su visto bueno para que la justicia española lo juzgue por su papel en la financiación de ETA a través de las herriko tabernas. La inculpación por el atentado de Zaragoza se formalizó el 14 de noviembre de 2002, momento en el que Urrutikoetxea pasó entonces a la clandestinidad. Su defensa alegaba que el atentado se había perpetrado quince años antes y que la justicia española lo había tenido a su disposición durante mucho tiempo –de hecho fue elegido parlamentario vasco en 1998– y sin embargo no había iniciado acciones contra él por esto. De ser declarado culpable, se expone a una pena de entre 20 y 30 años.

Urrutikoetxea tiene hoy otra cita en la sala de instrucción del Tribunal de Apelación de París, que debe pronunciarse sobre otra demanda de extradición española por el asesinato en Vitoria en 1980 del directivo de Michelin Luis Hergueta. En caso de que le diera el visto bueno, sus abogados pueden recurrir ante el Supremo, lo que demoraría la decisión definitiva unas semanas o incluso varios meses.

Por todo ello, el exdirigente de ETA no será entregado de forma inmediata puesto que además tiene dos causas pendientes en el Estado francés relativas a sendas condenas que recibió en clandestinidad y que pidió que se repitan los procesos. Para el primero, se ha programado el juicio ante el Tribunal de Apelación de París a finales de febrero del año próximo. Para el segundo se han fijado fechas en junio, pero podría retrasarse, ya que por problemas de forma el sumario ha vuelto a la fase de instrucción.

Arrestado en los Alpes franceses en mayo de 2019 en una operación policial franco-española que puso fin a 17 años de clandestinidad, Josu Urrutikoetxea, de 69 años, está en libertad condicional desde finales de julio para evitar contagiarse del coronavirus en prisión.

Carpetazo en Bruselas Por otro lado, el Tribunal de Casación de Bélgica acordó ayer extraditar a España a Jaione Jauregi tras rechazar el recurso de sus abogados. Con esta decisión, prevalece la sentencia dictada el pasado 5 de noviembre por el Tribunal de Apelación de Gante de entregar a Jauregi, pues se han agotado todos los recursos posibles. La Audiencia Nacional la acusa del asesinato en 1981 del teniente coronel Ramón Romeo.

Hasta ahora, los tribunales belgas se habían negado a su extradición hasta en tres ocasiones, rechazando las euroórdenes que la Audiencia Nacional emitió en 2004, 2005 y 2015, alegando que, de ser entregada, se violarían sus derechos fundamentales. Sin embargo, en julio del año pasado, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), condenó a Bélgica por haber rechazado la extradición sin haber investigado suficientemente sus sospechas de que en España se iban a violar los derechos fundamentales de Jauregi. El Tribunal de Apelación llegó a la conclusión de que si era entregad no sería sometida al régimen de detención incomunicada y qué podría elegir a un abogado.

Jauregi desapareció del Estado español en 1979 y tras un periodo en México se instaló en 2003 en Bélgica. Se registró oficialmente en Gante en 2013, donde ha trabajado como cocinera en restaurantes y para familias particulares y participó en la elaboración de un libro de cocina, en el que colaboraron cocineros de distintos países y ella aparecía con su nombre y fotografía.