La familia de Maribel Tellaetxe recoge 150.000 firmas en favor de la eutanasia

Los allegados de la vecina de Portugalete que sufre alzhéimer hacen llegar su petición a partidos y asociaciones

08.02.2020 | 14:21
Maribel Tellaetxe junto a su marido, Txema Lorente, durante la grabación del documental que refleja su duro día a día.

Los allegados de la vecina de Portugalete que sufre alzhéimer hacen llegar su petición a partidos y asociaciones

Portugalete - Hace más de un mes, la familia de Maribel Tellaetxe, una vecina de Portugalete que padece un alzhéimer muy avanzado, decidió dar un paso al frente y contar al mundo el drama que viven. Ven muerta en vida a su mujer, a su madre, quien dejó claro en sus últimas voluntades que no quería vivir el día en el que no reconociese a los suyos, el día en el que no recordase. Txema Lorente y su hijo David reconocen que "lo más complicado ha sido el paso de hacer público algo tan íntimo como lo que estamos sufriendo, pero creemos que es necesario".

Así, dentro de las diversas iniciativas y movimientos que realizan para que las leyes estatales cambien y la eutanasia y el suicidio asistido sean despenalizados, en los últimos días han iniciado una nueva etapa; la de sentarse a hablar con partidos políticos y contactar con diversas asociaciones y colectivos como la asociación Derecho a Morir Dignamente, agrupación que en su página web apoya expresamente la campaña iniciada por esta familia. "Queremos hablar con todos los partidos políticos, con todas las asociaciones... La de la muerte digna y la despenalización de la eutanasia y el suicidio asistido es una cuestión que afecta a toda la sociedad y es por ello que queremos trasladar nuestra realidad a todo el mundo", indica Txema Lorente, esposo de Maribel.

En este sentido, las reuniones con partidos políticos han comenzado desde el ámbito más local y cercano por lo que esta familia espera que, en los próximos días, se hayan reunido con miembros de todos los grupos políticos con representación en el Ayuntamiento de Portugalete. "En este sentido, las primeras tomas de contacto que hemos tenido con el ámbito político han sido muy buenas, muy positivas", indican Txema y David, dos de los tres hijos de Maribel.

En el caso de las distintas asociaciones y colectivos, el paso a dar por la familia de Maribel Tellaetxe ha sido el de contactar con las mismas vía correo electrónico para narrar su caso y la lucha que realizan en favor de la despenalización del suicidio asistido y la eutanasia.

Esta etapa en su campaña llega tras haber dado el primer gran paso; socializar su caso. Lo hicieron a través de una carta y de una recogida de firmas en la plataforma change.org. Esa recogida de firmas comenzó el pasado 1 de diciembre y el día 4 de enero, a media tarde, ya superaban las 152.000 firmas que solicitan a la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados que dé los pasos pertinentes para despenalizar la eutanasia. "El apoyo que estamos sintiendo es inmenso. Nos han escrito muchas personas que nos agradecen que hayamos decidido dar este paso, que hayamos decidido denunciar esta situación. Hay testimonios de familiares de personas que están en situaciones como la de mi ama que son desgarradoras", apunta David.

apoyo La familia Lorente Tellaetxe está recibiendo apoyo en forma de firmas, de comentarios en su blog, de correos electrónicos de ciudadanos anónimos y también de gente conocida. "Hay gente que te para por la calle, que te anima, que te da un abrazo... Creemos que, en sí mismo, todo esto que estamos haciendo está sirviendo de algo porque, de alguna manera, ha sacado del armario esta cuestión que estamos viviendo y sufriendo muchas familias", apunta Txema.

Para esta familia la Navidad está siendo de un ajetreo incesante, ya que a los cuidados que necesita Maribel hay que sumarle todas las labores que llevan a cabo para impulsar por distintas vías su campaña. Una labor costosa, que requiere mucho tiempo pero que Txema y sus tres hijos realizan con el único propósito de hacer realidad el deseo que Maribel dejó escrito en sus últimas voluntades.

Mientras Txema y David coordinan diversos aspectos de la campaña, Danel, otro de los hijos de Maribel, se encuentra en pleno proceso de posproducción del documental grabado hace un mes y que refleja el día a día de esta familia jarrillera. Una vez acaben todos los procesos de posproducción, el objetivo de Danel es mostrar el documental a las distribuidoras para, posteriormente, presentarlo a diversos festivales y, de esta manera, hallar una nueva vía para sensibilizar a la ciudadanía acerca de esta cuestión.

Toda esta campaña que ha puesto en marcha la familia de Portugalete llega cuando el Congreso de los Diputados trabaja en la creación y tramitación de una nueva ley que regule la eutanasia y fije en qué supuestos se podría llevar a cabo y qué cauces seguir para ello. Además, dentro de esta tramitación, la proposición de ley deberá pasar por el Congreso de los Diputados y luego, si es aprobada, accederá al Senado, cámara en la que el PP tiene mayoría. De ser rechazada por el Senado, la iniciativa volvería al Congreso.

en corto

el 84%, por una muerte digna

Encuesta. Un estudio realizado por Metroscopia en 2017 desveló que el 84% de los residentes en el Estado apoya el derecho a una muerte digna. El apoyo a primar la dignidad en el fin de nuestros días es notable en todos los sectores de edad, pero destaca en la juventud, ya que el 90% de las personas menores de 35 años se muestra favorable a primar el derecho a la muerte digna. Otro de los datos más destacables del estudio es que, en esta cuestión en la que la influencia religiosa sigue teniendo un peso importante, el 56% de los encuestados que confesaron ser católicos practicantes apoyaron la muerte digna. Ese porcentaje se dispara hasta el 84% entre los encuestados que se declararon poco practicantes y un 88% entre los no practicantes. La tendencia muestra un crecimiento paulatino del apoyo a la muerte digna, ya que, en un mismo estudio realizado en 2007, el porcentaje de personas favorables del fomento al derecho a morir dignamente era del 70%, un 17% más que en 1987 y un 14% menos que en 2017.