Navarra registra solo 4 delitos de odio por xenofobia en un año, un 71% menos que cinco años atrás

Son datos del último informe del Ministerio de Interior, referente a 2017
La Comunidad Foral es menos racista que el conjunto del Estado
La tendencia en estos delitos es a la baja, mientras que en el Estado van en aumento

09.02.2020 | 01:46
Decenas de personas plamaron sus mensajes contra el racismo en un mural instalado en la Plaza del Castillo.

Son datos del informe del Ministerio de Interior, referente a 2017. La Comunidad Foral es menos racista que el conjunto del Estado. La tendencia en estos delitos es a la baja, mientras que en el Estado van en aumento.

Pamplona - Navarra reduce a menos de un tercio los delitos por odio motivados por razones de racismo o xenofobia en solo un lustro. Así lo muestran los datos recogidos por el Ministerio de Interior, que reflejan que la Comunidad foral es menos racista que el conjunto del estado.

El último informe sobre la evolución de los delitos de odio en el Estado, referente a 2017, refleja que el número de delitos de odio por motivos de racismo o xenofobia cometidos en Navarra bajó un 71% con respecto a 2013, pasando de los 14 casos registrados en 2013 a los 4 del último año. Este descenso no se corresponde con una gran bajada en bloque de los delitos de odio en general, pues de 2013 a 2017 estos descendieron un 30% (de 20 a 14 casos). De este modo, baja también la representación de las motivaciones de racismo o xenofobia entre quienes cometen esta clase de delitos: mientras que en 2013 siete de cada diez tenían esta motivación, en 2017 fueron tres de cada diez.

Esta situación es muy diferente a lo que sucede en el conjunto del Estado español, donde la tendencia en los delitos de odio por motivos racistas va en aumento. Mientras que en 2013 se registraron 381 delitos de odio a causa del origen o la raza de la víctima, estos se han ido incrementando paulatinamente hasta los 524 registrados en el 2017, lo que supone un aumento del 27% en un lustro. En este caso, el incremento de estas agresiones se acompaña también con un crecimiento en el conjunto de los delitos de odio de los que tuvieron conocimiento los cuerpos policiales, que pasaron de 1.172 en 2013 a los 1.419 de 2017. Esto se traduce en que la representación de los motivos xenófobos se mantiene más o menos constante, aunque se ha producido una ligera variación hacia arriba. Estos representan un 37% del total en el último año con registros, siete puntos porcentuales más que en Navarra. Un dato mayor aún si se tiene en cuenta que la tasa de delitos de odio en la Comunidad Foral se sitúa en 2,2 por cada 100.000 habitantes y en el Estado los cometen 3 de cada 100.000 habitantes.

Según refleja el análisis de sentencias del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia, los casos por motivos de origen racial o étnico suelen estar protagonizados por un autor o por un grupo de personas de nacionalidad española, de ideología de extrema derecha que insultan y, en ocasiones, amenazan y lesionan a una víctima extranjera, normalmente un hombre. El acometimiento suele ser presencial (74% de los casos), siendo el resto a través de internet. Normalmente la víctima y el acusado no se conocen, pues solo en 38% de los casos existe una relación. Además, entre estos, en cuatro de cada diez casos solo son conocidos.

Efecto iceberg Hay quien puede pensar que cuatro casos de delitos de odio por xenofobia durante todo un año en una comunidad en la que viven más de 50.000 personas de origen extranjero es una cifra bastante baja, pero dejando a un lado que el ideal sería que no existiese ningún tipo de discriminación por cuestiones como el color de piel o el país de procedencia, desde la Red Acoge advirtieron que el 90% de las víctimas de discriminación no denuncia los hechos.

Solo en la oficina de información y denuncia de SOS Racismo en Navarra se recogieron en 2017 un total de 16 casos que podrían considerarse como delitos de odio, según muestra el último informe anual de al entidad. Este refleja que prácticamente la mitad de estos casos (siete) se corresponden a un abuso de las fuerzas y cuerpos de seguridad. A esto, además, habría que sumarlo las múltiples de actitudes discriminatorias que sufren en su día a día y que forman parte de la cotidianidad.

Según señalaron desde la Red Acoge, "la mayoría de las víctimas no conoce los mecanismos de denuncia ni sus derechos" y, en muchos casos, no tienen confianza en la utilidad de denunciar estos incidentes. Además, apuntaron, hay pocas sentencias judiciales que condenen casos de discriminación y los mecanismos de reparación y compensación a las víctimas son "complejos" y "poco visibles". En este sentido, el informe sobre sentencias del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia señala que en siete de cada diez casos juzgados por delito de odio de racismo son condenatorios, frente a 16% de fallos absolutorios y 14% absolutorios y condenatorios en el mismo caso.

aceptación Cada vez más personas tienen una valoración positiva de la inmigración, según muestra el último informe sobre la Evolución del racismo, la xenofobia y otras formas de intolerancia en España, referente a 2016, aunque esta opinión positiva está muy lejos aún de representar a toda la población. El estudio señala que entre el 42% y el 59% de la población estatal tiene una valoración general positiva, un dato que viene incrementándose desde 2012 tras una bajada constante producida durante los años de la crisis.

En torno a un 60% de los entrevistados estaría dispuesto a vivir en el mismo bloque o barrio donde viven muchos inmigrantes, porcentajes que experimentaron un crecimiento moderado en 2016. Respecto a la actitud de alquilar un piso a inmigrantes, se observa que aumentó muy moderadamente, con un 51% en 2015 frente a un 53% en 2016.

Ante la posibilidad de estudiar con o trabajar con o para un inmigrante, el 86% aceptaría trabajar o estudiar con inmigrantes y el 84% que un inmigrante sea su jefe. Cuando se analizan las relaciones personales, un 83% aceptaría que sus hijos lleven a casa amigos inmigrantes. Sin embargo, este porcentaje disminuye cuando se pregunta la opinión sobre la aceptación en el caso de que un hijo se casara con un inmigrante, bajando al 74%, o si se llevaría al propio hijo a un colegio donde hay muchos, un 67%.