Multitudinario apoyo a la iniciativa euskaldún en Tierra Estella

La Korrika llegó a Lizarra al filo de las 19.30 horas para recorrer por sus calles siete kilómetros

09.02.2020 | 03:36
La Korrika, a punto de llegar al kilómetro 45, situado en el paseo de La Inmaculada.

estella-lizarra - Miles de personas de todas las edades acompañaron el paso de la Korrika por Estella-Lizarra en la primera jornada de esta 21ª edición de la carrera en favor del euskera, que, tras partir de Gares, se introdujo de lleno en la Merindad de Estella en su primera etapa. Así, tras llegar desde la localidad de inicio a Mañeru, Cirauqui, Lorca y Villatuerta por la ruta del Camino de Santiago, entró a Estella-Lizarra por el barrio de La Merced poco antes de las 19.30 horas, y allí ya la esperaban cientos de personas.

Distintos colectivos y entidades de la Ciudad del Ega se repartieron el testigo en los siete kilómetros que se recorrieron en Estella-Lizarra. Así, el primer kilómetro de la Korrika en la ciudad, el 41, correspondió a alumnado y docentes del IES Tierra Estella, que abrieron con fuerza juvenil esta llegada de la carrera a la Vieja Lizarra por el barrio de La Merced. Después, fue el turno de los y las integrantes del gaztetxe, en el kilómetro 42, para seguir con la asociación de fomento del euskera Garean (43), AEK (44), Ayuntamiento (45), Colegio Público Remontival (46), Lizarra Ikastola (47) e integrantes de la sociedad Gure Hizkuntza Elkartea (48), en cuyas manos dejó el lekuko su recorrido por la ciudad, para enfilar el trayecto hacia Muniáin de la Solana, Morentin, Dicastillo, Allo, Sesma y Lodosa, donde arribó casi a la medianoche.

El recorrido por Estella discurrió por la avenida de Pamplona, plaza de San Miguel, Ruiz de Alda, Chapitela, Navarrería, La Estrella, plaza de Los Fueros, Calderería, plaza Santiago, calle Mayor, Ayuntamiento, La Inmaculada, Recoletas, puente de San Juan, calle Arieta, polideportivo, San Francisco Javier, Estación y Fray Diego, para salir por Merkatondoa.

Además de los kilómetros por el casco urbano estellés, que los cientos de personas acompañaron con cánticos y lemas en favor del euskera, distintos colectivos, entidades, ayuntamientos y vecinos de la zona cubrieron otros kilómetros por la Merindad y también en otros puntos. Fue el caso, por ejemplo, de la peña La Bota, cuyos integrantes corrieron en Lorca, de vecinos y vecinas de Oteiza, en este mismo punto, de habitantes de Salinas de Oro en Villatuerta, o de miembros del Club Montañero Estella-Lizarra y el Grupo de dantzas Larraiza en Allo, entre otros muchos ejemplos.

Así, corrieron en favor del euskera trabajadores y usuarios de distintas empresas de la zona, del Ayuntamiento de Estella-Lizarra, comerciantes, vecinos y vecinas de Abárzuza, Dicastillo, Villatuerta, Yerri, Guesálaz o Metauten, entre otros muchos.

Desde el euskaltegi Beinat Etxepare de AEK en Lizarra destacaron la colaboración de la ciudadanía en este paso de la Korrika, con un grupo coordinador compuesto por unas 40 personas trabajando desde hace varias semanas y, además, muchos más voluntarios en el paso por la ciudad. Este apoyo permitió colaborar en la colocación de cartelería y señales de los kilómetros o ayudar en la gestión del tráfico. Eso sí, por la mañana hubo que lamentar que algunos de los carteles y la distinta señalización que anunciaba el paso de la Korrika aparecieron rotos y arrancados.

protagonistas El paso de la Korrika por Lizarra tuvo varios nombres propios. El protagonismo en el kilómetro 46, el del CP Remontival, fue, por sorteo, para la alumna de 6 años Naroa Díaz Rández, que estuvo acompañada de su madre, Laura Rández, y de la docente del modelo D Txus Urra Lezaun. También se sorteó en el euskaltegi quiénes portarían el lekuko de entre los alumnos. Y allí aguardaban, con una pancarta, los recién llegados para arroparles. "Nosotros somos los novatillos, los de primer curso. En mi caso he empezado a estudiar euskera al jubilarme, pero ya vamos mejorando poco a poco", comentaba uno de ellos, Evaristo Goyache, en la calle Mayor.

A pocos metros, en la confluencia de La Inmaculada y San Andrés estaba situado el kilómetro 45 de la Korrika, el que adquirió el Ayuntamiento. El alcalde, Koldo Leoz (EH Bildu) fue el encargado de coger el relevo, que luegó paso a otros ediles, como Regino Etxabe y Unai Errazkin, de su grupo, y Tito Martínez, de Ahora-Orain. También el edil socialista Jorge Crespo se animó a correr ese tramo, repleto de espectadores y participantes.