La asociación de padres y madres Zumedia del colegio público Virgen Blanca de Huarte solicitan al Departamento de Educación que "asuma su responsabilidad, active de manera efectiva los mecanismos de inspección y adopte las medidas necesarias" para resolver la situación vivida desde el inicio de curso tras la llegada de una docente "con antecedentes de expediente disciplinario" en un colegio de la comarca de Pamplona y quejas de numerosas familias en otro de Villava. Unas denuncias, que según señalan desde la apyma, exponen situaciones "de trato intolerable y vejatorio hacia las niñas y niños con consecuencias emocionales y psicológicas como ansiedad, miedo o desasosiego” que desembocaron en diversas movilizaciones, entre las que se incluyó una huelga escolar con más del 93% de seguimiento del alumnado".
Desde el comienzo de curso, según señalan estas familias, "se han mantenido todas las reuniones posibles, tanto con la escuela como con la dirección de Educación, mostrando en todo momento una disposición absoluta al diálogo". Sin embargo, las solicitudes de reunión con Inspección Educativa "no fueron atendidas, alegándose incluso que dicho servicio se encontraba de vacaciones durante el mes de julio, lo que consideramos especialmente preocupante dada la complejidad del caso".
En este contexto, el Departamento ofreció inicialmente una dotación de 17 horas de apoyo, presentadas como apoyo al alumnado, condicionada además a la desconvocatoria de movilizaciones. Finalmente, esta dotación se redujo a 12 horas, obligando al centro a completar hasta las 17 horas comprometidas con recursos propios, en detrimento del alumnado que puede verse beneficiado de dichas ayudas. "Entendemos que, al dotar estas horas, el Departamento reconoce la existencia de un problema, pero al mismo tiempo traslada su gestión y su impacto a la escuela, que no ha generado esta situación. Queremos manifestar con claridad que los compañeros y compañeras del claustro no son responsables ni corresponde a sus funciones vigilar o acompañar a otro docente, y que esta carga adicional empeora sus condiciones laborales y, como consecuencia directa, la atención educativa al alumnado", explican desde la apyma.
Asimismo, estas familias reiteran que nunca han querido poner en duda la capacidad, profesionalidad ni compromiso del claustro ni de la escuela. "Somos plenamente conscientes de que el centro está sufriendo las consecuencias de decisiones políticas y técnico-laborales adoptadas desde el Departamento, desde la distancia y sin el acompañamiento necesario", afirman.
Tensión con la vuelta a clase de la docente
Durante los tres primeros meses del curso, la docente no estaba en el centro pero su vuelta tras las Navidades "ha generado una situación de nerviosismo que dificultó la toma de decisiones serenas y adecuadas", reconocen desde la apyma. La escuela se vio obligada a reorganizar horarios de manera urgente para poder cumplir con el protocolo establecido, y se ha generado una situación de tensión y malentendidos dentro de la comunidad educativa, añaden.
"Reconocemos que algunas de las decisiones tomadas por parte de la apyma pudieron no ser las más acertadas, lo que ha podido generar malestar entre el claustro y el profesorado. Por ello, las acciones que se están llevando a cabo buscan aclarar la situación y promover una convivencia positiva, así como, en el futuro, garantizar aquello que consideramos fundamental: un entorno seguro para los menores", afirman desde la apyma, que consideran que "el hecho de que esta incorporación haya alterado de forma tan significativa la convivencia (entre familias, entre familias y escuela, entre docentes y, especialmente, en el alumnado) constituye una razón suficiente para que se adopten medidas claras y definitivas".
Tras mostrar su rechazo al comunicado de Educación "que no se ajusta a la verdad y es incendiario", la apyma cree que el motivo de su publicación "es una estrategia para desviar la atención del verdadero problema de fondo, que no es otro que el hecho de que, desde el 8 de enero una parte significativa de las familias no percibe la escuela como un entorno seguro para sus hijas e hijos. Algo extremadamente grave y que solo tiene un responsable, el Departamento de Educación".