Asensio Unanue, un vecino de 68 años

Un toro huido de un caserío de Azpeitia embiste y mata a un hombre

Los hechos tuvieron lugar a las 11.40 horas en el barrio rural de Oñatz, donde residía la víctima

10.02.2020 | 00:37
Agentes de la Ertzaintza custodian el cuerpo de Asensio Unanue, fallecido ayer. Fotos: EITB/N.G.

Los hechos tuvieron lugar a las 11.40 horas en el barrio rural de Oñatz, donde residía la víctima, que fue embestida.

donostia - La conmoción invadió ayer el barrio de Oñatz de Azpeitia al conocerse que un vecino de la localidad había muerto a mediodía, tras ser embestido por un toro escapado de un caserío de la zona.

Los hechos ocurrieron sobre las 11.45 horas cuando, por causas que se desconocen y que están siendo investigadas, un toro escapó del cercado de uno de los caseríos del barrio de Oñatz, saliendo a la vía rural que recorre la zona. La mala fortuna hizo que el animal se encontrara con su víctima, Asensio Unanue, un vecino de 68 años que vivía en el cercano caserío Endaizpe, a quien embistió de forma violenta.

Los equipos sanitarios que se desplazaron al lugar poco pudieron hacer para salvar la vida del hombre. Según las primeras pesquisas, parece que el varón falleció a consecuencia de las fuertes heridas que sufrió en la cabeza, aunque será la autopsia la que confirme este aspecto.

Tras este lamentable hecho, los esfuerzos se centraron en localizar al animal. Tras informar a los vecinos de la zona de la situación e instarles a que no abandonasen sus viviendas, se formó un grupo de búsqueda integrado tanto por agentes de la Ertzaintza como de la Policía Local, que no dio sus frutos hasta más de dos horas después. De hecho, según confirmaron a este periódico fuentes del departamento de Seguridad, pese a que el animal no estaba lejos de donde se había producido la embestida, las tareas para su localización se complicaron debido a la orografía de la zona.

El barrio de Oñatz es un área rural, pero que sin embargo, suele estar muy transitada los fines de semana, ya que es habitual que los vecinos de Azpeitia y alrededores utilicen estas vías para dar paseos o andar en bicicleta. Se trata, por ejemplo, de un lugar de paso para los excursionistas que suben a los montes Izazpi y Samiño.

Durante la persecución, la res provocó momentos de gran tensión, arremetiendo contra varios vehículos que se encontraban en la zona y llegando a golpear a varios policías. Según pudo saber este periódico, un ertzaina sufrió algunas heridas leves, mientras que un agente local salió peor parado, al tener que ser trasladado al Hospital de Zumarraga por traumatismos.

Finalmente, pasadas las 14.00 horas, la Ertzaintza abatía al animal, que quedó custodiado por su propietario, que se encargó también de retirar el cuerpo del animal.

Por su parte, el cadáver de Unanue fue levantado a las 14.45 horas y trasladado al instituto anatómico forense de Donostia, donde le será practicada la autopsia.

La Policía vasca ha abierto un atestado para determinar el modo en que pudo huir el animal.

hechos similares en orio No es la primera vez que un suceso de estas características tiene lugar en Gipuzkoa, si bien es cierto que hay que remontarse tres años atrás.

Fue el 29 de agosto de 2016 cuando el arrantzale retirado Eusebio Escudero, vecino de Orio, fallecía al ser embestido por un toro en el monte Kukuarri de la localidad costera. La res, que tenía los cuernos recortados, había logrado escapar del cercano caserío Itxaspe.

Otro excursionista que se encontraba en el lugar fue quien dio la voz de alarma, después de encontrarse el cuerpo de Escudero tendido en el suelo. Al acercarse, se topó con el animal, que también intentó embestirlo, aunque afortunadamente pudo zafarse y llamar a SOS Deiak.

Dos baserritarras del cercano caserío Andu consiguieron dominar al animal y amarrarlo, mientras llegaban los servicios de emergencias. También en esta ocasión, la res fue abatida por agentes de la Ertzaintza.

Además, aquel mismo año aunque en el mes de octubre, un hombre de 52 años resultó herido al ser embestido por otro toro en el alto de Beloki, en Zumarraga. Afortunadamente, este siniestro no tuvo fatales consecuencias y el herido pudo alertar por sí mismo de su situación.